¿EL TIEMPO CURA TODO?
Del desplante al abrazo: el giro político de Milei con Jorge Macri en el Tedeum
Del desplante al abrazo: el giro político de Milei con Jorge Macri en el Tedeum
El oficialismo logró media sanción para recortar subsidios al gas en docenas de municipios. El argumento técnico existe. Pero los números, los tiempos y las negociaciones en los pasillos del Congreso cuentan otra historia.
Karina Milei borró a Villarruel de la lista de invitados al 25 de mayo. La vicepresidenta mira el acto patrio por televisión. La interna libertaria dejó de ser un rumor de pasillo: es un decreto no escrito que se ejecuta con la lapicera del ceremonial.
Patricia Bullrich quedó en una zona incómoda del mapa político argentino: demasiado fuerte para ser solo una funcionaria, demasiado propia para ser apenas una pieza de Milei y demasiado necesaria para que el PRO pueda jubilarla del todo.
El Presidente metió PASO, financiamiento y ficha limpia en un solo paquete. Más que una reforma, parece una ofensiva para volver a correr la discusión hacia su terreno.
Análisis político | Abril de 2026
Cinco meses largos después de dejar el Gobierno, Guillermo Francos reapareció en el momento justo: marcó distancia de Adorni, dejó correr su vocación para 2027 y volvió a meterse en el tablero libertario con un mensaje que en la Rosada nadie puede hacerse el distraído.
Javier Milei no perdió el poder. Pero perdió algo que, para un liderazgo construido sobre la épica del outsider impoluto, vale casi lo mismo: la sensación de blindaje.
Mientras otros ocupan la pantalla, Santilli teje en silencio los acuerdos que después sostienen al Gobierno en el Congreso.
La selfie no cierra una interna, pero muestra que en la Rosada decidieron bajarle el volumen.
Entre viajes, explicaciones flojas y ruido interno, en la Casa Rosada ya no discuten solo el costo del escándalo: discuten la salida.
El líder sindical activó un paro judicial y convirtió el traspaso del fuero laboral a la Ciudad en una disputa política de alto voltaje. Reclamos formales, advertencias gremiales y una señal clara al poder: sin acuerdo, hay conflicto.
El Gobierno gana aire, el bolsillo sigue en pausa y la pelea se corre del número al relato.
El proyecto de Ley de Modernización Laboral que se debate esta semana en el Congreso no propone una reforma simbólica ni parcial. Reordena reglas de contratación, redefine el esquema indemnizatorio, ajusta el funcionamiento del conflicto sindical y modifica el proceso judicial laboral. Un texto extenso, técnico y con impactos concretos. Estos son los cambios que importan.
¿Outsider salvador… o contrato con letra chica?