FIN, PERO SIN FECHA
Adorni entra a abril cercado por preguntas, expedientes y una duda que ya dejó de ser marginal: cuánto tiempo más puede sostenerse.
Adorni entra a abril cercado por preguntas, expedientes y una duda que ya dejó de ser marginal: cuánto tiempo más puede sostenerse.
El INDEC informó una pobreza de 28,2% y una indigencia de 6,3% en el segundo semestre de 2025. La cifra mostró una baja frente al semestre previo, aunque el impacto social sigue siendo significativo en términos absolutos.
AGIP dejará de enviar boletas en papel desde abril y comenzará con la cuarta cuota de Inmobiliario/ABL, que vence el 21. La Ciudad estima un ahorro anual de $3.900 millones y avanza hacia una gestión tributaria completamente digital.
Según un informe nacional de OIKOS Consulting Group, el malhumor social cambió de eje: bajó la preocupación por la inflación y subieron salario, empleo y desgaste político. 
La Justicia frenó el corazón de la reforma laboral y le devolvió al sindicalismo una centralidad que el Gobierno ya descontaba licuada.
Parrilli negó una fórmula, pero ayudó a instalar una idea: si Cristina no puede jugar, el peronismo ya empezó a probar quién le abre la puerta.
Entre demoras reales, entregas escalonadas y ruido político, Kreplak volvió a elegir los micrófonos antes que la gestión silenciosa. En salud, la sobreactuación también tiene costo.
Las candidaturas de 2027 ya no se van a definir el año que viene: se están empezando a cocinar ahora. Y en La Libertad Avanza porteña, el caso Adorni metió un ruido que nadie puede ignorar. Lo que hasta hace poco parecía un nombre puesto, hoy ya empezó a discutirse en voz alta.
Mientras otros ocupan la pantalla, Santilli teje en silencio los acuerdos que después sostienen al Gobierno en el Congreso.
Kicillof reunió menos de la mitad de los intendentes que convocó y dejó expuesta una verdad incómoda: el problema ya no es solo Milei, sino su propia dificultad para ordenar al peronismo bonaerense.
La central obrera ya empezó a tantear candidatos para 2027, con un objetivo menos épico y más práctico: no quedarse afuera del próximo teléfono rojo del poder. Entre Kicillof, Uñac y la apuesta insólita por Dante Gebel, los gremios prueban nombres mientras admiten en voz baja que el peronismo solo no alcanza.
No sería una sociedad declarada. Sería algo más argentino: intereses que empiezan a mirarse de reojo.
Macri y Cristina no compartieron esa postal. Pero en 2026 siguen ordenando, por presencia o por sombra, una parte central de la política argentina.
No compite, no firma boletas, no da conferencias largas. Igual, ya le gana en imagen positiva a varios que sueñan con 2027.