La Presidencia confirmó despidos de personal civil en la Quinta de Olivos, residencia presidencial en Vicente López. Según la explicación oficial difundida por el Gobierno, la medida responde a “la escalada de inseguridad a nivel global” y a un refuerzo de seguridad en el marco de la visita del papa León XIV.
El sitio La Política Online reportó, citando fuentes propias sin identificar, que fueron despedidos 12 empleados civiles —entre ellos cocineros, mozos y el jardinero, que oficiaba de intendente de la residencia— y que fueron reemplazados por personal de las Fuerzas Armadas. Según esa misma nota, sólo permanecen en sus puestos el electricista y otros cuatro civiles.
Esas fuentes atribuyeron la decisión a un enojo del presidente Javier Milei vinculado a la filtración de una compra de carne para la residencia y a la intoxicación de uno de sus perros. Ninguno de esos dos datos cuenta hasta el momento con confirmación oficial ni con documentación pública verificable.
Por separado, la diputada Marcela Pagano denunció una licitación de $700 millones para el mantenimiento y la jardinería de Olivos (Licitación Pública N° 23-0005-LPU26), convocada por Karina Milei, que según su denuncia estaría direccionada a un proveedor vinculado con Belén Agudiez, colaboradora de la Secretaría General de Planificación.
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