Todos contra Manuel
Hubo un tiempo en que Manuel Adorni era el escudo comunicacional del Gobierno. Hoy, en cambio, parece haberse transformado en un problema político para casi todos los sectores del poder.
Hubo un tiempo en que Manuel Adorni era el escudo comunicacional del Gobierno. Hoy, en cambio, parece haberse transformado en un problema político para casi todos los sectores del poder.
El jefe de Gabinete presentó las rectificativas y apostó su defensa a tres explicaciones que ahora deberán resistir el peritaje. ¿Le alcanzan ante Comodoro Py? ¿Y ante la opinión pública?
El ministro del Interior tiene el deseo, tiene el recorrido y tiene a Ritondo de vocero. Lo que no tiene es a LLA de su lado. Y en la provincia de Buenos Aires, sin los violetas, no hay corona.
El gobernador bonaerense suma intendentes y dirigentes que hasta hace poco miraban para otro lado. La estrategia recuerda a la que ensayó Rodríguez Larreta: mucho volumen, poca identidad compartida. La pregunta que nadie responde todavía es si eso alcanza para conducir.
Del desplante al abrazo: el giro político de Milei con Jorge Macri en el Tedeum
Karina Milei borró a Villarruel de la lista de invitados al 25 de mayo. La vicepresidenta mira el acto patrio por televisión. La interna libertaria dejó de ser un rumor de pasillo: es un decreto no escrito que se ejecuta con la lapicera del ceremonial.
Una declaración judicial abrió una puerta incómoda: quién compra, quién firma y quién se queda con el agua en la Patagonia.
El déficit creciente de la Caja de Jubilaciones, una de las más comprometidas del país, obligó al gobierno de Frigerio a enviar un proyecto de reforma a la Legislatura. La urgencia fiscal es el motor real detrás del consenso gremial.
El Presidente metió PASO, financiamiento y ficha limpia en un solo paquete. Más que una reforma, parece una ofensiva para volver a correr la discusión hacia su terreno.
Mientras el Gobierno sostiene el relato, por abajo ya se arma otra cosa: acuerdos, operadores y una economía que empieza a depender de eso.
Adorni entra a abril cercado por preguntas, expedientes y una duda que ya dejó de ser marginal: cuánto tiempo más puede sostenerse.
Parrilli negó una fórmula, pero ayudó a instalar una idea: si Cristina no puede jugar, el peronismo ya empezó a probar quién le abre la puerta.
Ferraro activó algo más que una denuncia contra Adorni: puso en juego quién se queda con la voz opositora con volumen, timing y ambición de poder.