El diputado presentó en el Congreso una iniciativa para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital. El proyecto contempla una alícuota general del 3%, que podría llegar al 5% para determinados destinos, y propone distribuir la recaudación entre provincias, municipios y áreas sociales.
Máximo Kirchner presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), un nuevo tributo que alcanzaría determinadas operaciones que impliquen una salida efectiva de capitales de la Argentina.
La iniciativa ingresó formalmente el 22 de septiembre bajo el expediente 4918-D-2026 y fue girada a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas. Además de Kirchner, lleva las firmas de Carlos Castagneto, María Teresa García, Itai Hagman, Mario Manrique, Sergio Palazzo y Julia Strada, todos integrantes de Unión por la Patria.
Qué operaciones alcanzaría
El proyecto establece una alícuota general del 3% sobre las operaciones alcanzadas que impliquen la transferencia de capitales hacia el exterior. El esquema comprende movimientos de divisas, valores negociables y activos virtuales, incluyendo determinadas operaciones realizadas mediante el mercado de cambios, Contado con Liquidación (CCL) y transferencias hacia cuentas en el exterior.
La tasa subiría al 5% cuando el destino final de los fondos sea una jurisdicción considerada de baja o nula tributación o un país no cooperante.
La propuesta no apunta a gravar simplemente la tenencia de dólares o inversiones dentro de la Argentina. Entre las operaciones que quedarían fuera del impuesto se encuentran las realizadas en mercados locales cuando no impliquen disponer de los fondos en el exterior. También se contemplan exenciones para importaciones debidamente registradas y determinados pagos relacionados con salud, educación, investigación e inversión productiva.
¿A dónde iría lo recaudado?
Uno de los principales puntos del proyecto es el destino específico de los recursos. Los autores estiman una recaudación mínima potencial cercana a los $2,89 billones, aunque se trata de una proyección incluida en la iniciativa y no de una recaudación garantizada.
El 60% de lo recaudado se distribuiría entre provincias y municipios para financiar infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, vial y de vivienda. El proyecto también permitiría utilizar parte de esos fondos para recomposición salarial en salud y educación.
El 40% restante se dividiría en cuatro partes: 10% para hospitales nacionales y políticas vinculadas con discapacidad; 10% para universidades nacionales; 10% para ANSES, destinado a jubilaciones, pensiones o bonos; y 10% para medicamentos y atención médica del PAMI.
El debate recién comienza
La propuesta todavía se encuentra en su etapa inicial y no está vigente. Deberá atravesar el tratamiento en las comisiones correspondientes y conseguir las mayorías necesarias en ambas cámaras para convertirse en ley.
Su presentación incorpora un nuevo capítulo a la discusión sobre el sistema tributario y la distribución de recursos entre la Nación y las provincias. Mientras el Gobierno nacional mantiene una política orientada a reducir determinados impuestos y generar incentivos para las inversiones, el proyecto impulsado por Kirchner plantea obtener nuevos recursos a partir de ciertas transferencias de capital al exterior.
Ahora será el Congreso el que deberá definir si la iniciativa consigue los apoyos necesarios para avanzar.