Política 29 de abril de 2026

Yamil Santoro, abogado, ex legislador porteño de Republicanos Unidos y actual CEO del Parque de la Innovación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, salió a apoyar una candidatura presidencial inesperada: la del pastor evangélico Dante Gebel. “Quiero que Gebel sea presidente”, declaró en medios, abriendo un debate político que incomoda, por igual, al PRO y a La Libertad Avanza.
La declaración sorprende, ante todo, por quién la hace. Santoro no es un militante suelto: es funcionario designado por Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Su cargo al frente del Parque de la Innovación —un espacio estratégico del GCBA para articular tecnología y empresas— lo ubica en la órbita del PRO, no en la del universo libertario donde supo militar.
“Quiero que Gebel sea presidente.” La frase de un funcionario de Macri que nadie esperaba escuchar.
¿Por qué Gebel? El pastor, radicado en los Estados Unidos desde hace décadas, donde lidera la megaiglesia River en Anaheim, California, reúne atributos que hoy tienen enorme valor electoral en Argentina: es un outsider sin pasado político, tiene una capacidad comunicacional extraordinaria —es uno de los oradores más poderosos del mundo hispanohablante— y su llegada al voto evangélico, a los sectores populares y a la diáspora latina es casi sin comparación.
Santoro no es ajeno a las contradicciones. Conocido históricamente por su crítica feroz al Estado, al empleo público y a la “casta política”, su trayectoria concreta fue casi en su totalidad dentro del sector público: ex legislador porteño, ex director del Consejo de Planeamiento Estratégico de la Ciudad y, desde enero de 2026, CEO de un organismo estatal. Esa tensión entre discurso y práctica ya le costó cuestionamientos en su propio espacio.
Pero la declaración sobre Gebel agrega una dimensión nueva: un funcionario del macrismo porteño promoviendo, en voz alta, una candidatura presidencial que no tiene nada que ver con el PRO. Ni con Mauricio Macri. Ni con Jorge Macri. La pregunta que queda flotando en los pasillos de Uspallata es si Santoro habla por iniciativa propia, si tantea el terreno para un reposicionamiento propio de cara a 2027, o si hay algo más detrás.
Por ahora, Gebel no hizo declaraciones sobre una posible candidatura y ningún sector político formal lo acercó públicamente. Pero en una Argentina donde el voto anti-casta sigue siendo el activo más valioso, la sola mención de su nombre por un operador político con llegada mediática alcanza para instalar la conversación.
Fuente: Infobae En vivo