Todos los ganadores de la Copa del Mundo: el ranking histórico que Argentina puede modificar ante España

Hay una lista en el fútbol que no se negocia. No se compra, no se hereda, no se discute en una mesa de dirigentes. Se gana en una cancha, cada cuatro años, y desde 1930 solo ocho países consiguieron escribir su nombre en ella.

Sábado 18 de julio de 2026

Veintidós ediciones. Ocho campeones. Ese es el filtro más despiadado del deporte mundial, y este domingo, a las 16 de Argentina, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, vuelve a abrirse por noventa minutos.

La cima amarilla

Brasil está arriba y está solo. Cinco estrellas —Suecia 1958, Chile 1962, México 1970, Estados Unidos 1994, Corea-Japón 2002— y un detalle que ninguna otra selección puede exhibir: jugó absolutamente todos los Mundiales de la historia. Nunca faltó. Nunca miró uno por televisión.

Detrás hay un empate que arrastra décadas. Alemania suma cuatro (1954, 1974, 1990, 2014); Italia, otros cuatro (1934, 1938, 1982, 2006). Dos maneras opuestas de ganar: la alemana, construida sobre la insistencia de ocho finales disputadas; la italiana, sobre el arte de aparecer justo cuando nadie la esperaba.

Y después, Argentina. Tres estrellas: 1978, 1986 y la de Qatar, la que llegó después de treinta y seis años de esperar, de gritar en vano, de creer contra toda evidencia. Esa tercera todavía está tibia.

Más abajo, Francia y Uruguay comparten dos cada una. La Celeste tiene las primeras dos de la historia —1930 y 1950—, y una de ellas, el Maracanazo, sigue siendo el silencio más ruidoso jamás registrado en un estadio. Inglaterra guarda su 1966 como una reliquia. España, su 2010, como la confirmación tardía de una generación irrepetible.

El ranking completo

SelecciónTítulosEdiciones
1Brasil51958, 1962, 1970, 1994, 2002
2Alemania41954, 1974, 1990, 2014
3Italia41934, 1938, 1982, 2006
4Argentina31978, 1986, 2022
5Francia21998, 2018
6Uruguay21930, 1950
7Inglaterra11966
8España12010

Noventa minutos que mueven la historia

Esa tabla parece de mármol. No lo es. El domingo se toca.

Si gana Argentina, llega a cuatro y se sienta a la mesa de Alemania e Italia. Sería la primera selección sudamericana que no se llama Brasil en alcanzar esa cifra. Cuatro estrellas para un país que hace apenas doce años cargaba con la fama de no poder.

Si gana España, sube a dos, se mete en el pelotón de Francia y Uruguay, y deja a Inglaterra sola en el último renglón del club de campeones.

No es un partido más. Es la primera final de la historia entre los dos campeones continentales vigentes: España levantó la Eurocopa 2024, Argentina la Copa América del mismo año. Y es también la primera entre el número uno y el número dos del ranking FIFA desde que ese ranking existe, en 1993. Arriba de todo está la Albiceleste.

Se debían este partido, además. La Finalissima de marzo, en Lusail, quedó cancelada. El fútbol tiene esas formas de cobrarse las deudas: la reprogramó para la final del mundo.

Un historial que no se decide

Catorce cruces desde 1952. Seis triunfos para cada lado y dos empates. Nadie manda. Trece de esos partidos fueron amistosos, papel mojado. El único que valió algo fue en la fase de grupos de Inglaterra 1966: ganó Argentina 2 a 1, con goles de Luis Artime. Sesenta años después, el segundo partido oficial entre ambos será por la Copa del Mundo.

El antecedente más fresco no ayuda a la memoria argentina: 6 a 1 para España, amistoso de 2018. Otro equipo, otro tiempo, otra Selección.

Cómo llegaron

España pasó por arriba de Francia sin despeinarse. Un 2 a 0 en Texas, un penal de Mikel Oyarzabal y una asfixia colectiva que dejó a Mbappé, Olise y Dembélé sin una sola idea. Fue la clase de victoria que asusta: sin épica, sin sufrimiento, sin grietas.

Argentina eligió el otro camino, el de siempre. Perdía 1 a 0 con Inglaterra y lo dio vuelta. Ganó 2 a 1 y dejó del otro lado un vestuario roto, con jugadores cuestionando en voz baja la estrategia de Thomas Tuchel.

Dos formas de llegar a una final. Una la administró. La otra se la arrancó.

Lionel Messi llega como colíder de la Bota de Oro, con ocho goles. Enfrente, el equipo de Luis de la Fuente busca la segunda estrella catorce años después de Johannesburgo.

A las 16 se juega. Y una lista que resistió noventa y seis años vuelve a quedar expuesta.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio