
LA ROSCA DIGITAL · ANÁLISIS POLÍTICO · 2 DE MAYO DE 2026
El Gobierno de Javier Milei llegó al Congreso con un proyecto de 79 artículos con un solo objetivo: matar las PASO. Eliminarlas. Borrarlas del calendario electoral con la misma lógica con la que se sacó ministerios y se cerró la televisión pública. La política respondió, como siempre, con matices. Y de esa negociación está naciendo algo nuevo: las PAS. Primarias Abiertas, Simultáneas… y Optativas.
El recorrido no fue lineal. En febrero de 2025, ante la imposibilidad de eliminarlas, el oficialismo logró suspenderlas solo para ese año: 43 votos en el Senado, 162 en Diputados, y las PASO del 3 de agosto quedaron en la heladera. Un triunfo a medias. El Gobierno prometió que era solo el primer paso. Los votos para lo siguiente nunca aparecieron.
Ahora, con la reforma electoral nuevamente en el Senado —esta vez con la derogación total en el texto— el tablero volvió a mostrar la misma realidad: La Libertad Avanza tiene 21 senadores y necesita 37. La UCR tiene 10. Son el árbitro del partido. Y ya jugaron su carta.

LA TERCERA VÍA QUE CAMBIÓ EL JUEGO
El senador Eduardo Vischi, jefe del bloque radical en la Cámara alta, presentó la semana pasada un proyecto propio que rompió la lógica binaria del debate. Ya no es eliminar o mantener. Ahora hay una tercera opción: reformar sin destruir.
La propuesta transforma la O de obligatorias en O de optativas. El voto deja de ser un deber. Las primarias solo se realizan si hay competencia real interna. El padrón se arma con inscripción previa: quien quiera votar en una interna debe anotarse 60 días antes. Si los inscriptos no alcanzan el 10% del padrón general, directamente no hay primaria. Sin disputa, sin elección. Sin costo para el Estado.
El dato político más importante del proyecto: Vischi no fue consultado antes de que llegara el texto oficial. “No me he sentado con nadie del Gobierno”, dijo en público. La reforma de Milei llegó al Congreso sin negociación previa. Y el Congreso respondió con proyecto propio.
CUADRO COMPARATIVO · TRES SISTEMAS EN DISPUTA

QUIÉN QUIERE QUÉ EN EL SENADO


LA CRONOLOGÍA DE UNA BATALLA SIN CIERRE

LA TRAMPA DE LA PRIMARIA VOLUNTARIA
Hay un riesgo técnico que los defensores del sistema señalan: la infiltración. Si el radicalismo tiene interna y el peronismo no, ¿qué impide que militantes peronistas se inscriban para votar en la UCR y distorsionar el resultado? La respuesta del proyecto Vischi es el umbral del 10%: si no hay suficientes inscriptos, directamente no hay primaria.
Pero el problema de fondo es político, no técnico. Una primaria voluntaria mide solo el universo de los más motivados. En eso, La Libertad Avanza —con su base digital y su electorado entusiasta— parte con ventaja estructural sobre partidos que dependen de la maquinaria territorial para movilizar gente.
El escenario más probable hoy es una salida negociada que se parezca más al proyecto de Vischi que al de Milei. Una reforma que el oficialismo pueda vender como “el fin de las PASO” y la oposición moderada como “haber frenado el desmantelamiento total”. La clásica solución argentina: dos victorias retóricas con un resultado que nadie pidió exactamente.
