14 de julio de 2026.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó este martes que el Índice de Precios al Consumidor de junio registró una variación del 1,9%, por debajo del 2,1% de mayo. Es el primer mes de 2026 con un “1” adelante y el registro más bajo desde agosto del año pasado.
Con este resultado, la inflación acumuló 16,8% en el primer semestre y 33,5% en los últimos doce meses. La medición núcleo —que excluye estacionales y regulados— fue del 1,6%, la más baja desde julio de 2025. Los precios estacionales subieron 3,4% y los regulados, 2,3%.
La foto del mes. La división que más aumentó fue Recreación y cultura (4,2%), empujada por los paquetes turísticos del receso invernal, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,3%), por electricidad y alquileres. En el otro extremo, Comunicación subió 0,9% y Prendas de vestir y calzado apenas 0,4%. Alimentos y bebidas no alcohólicas, la división de mayor peso en el índice, avanzó 1,3%. Por regiones, Pampeana lideró con 2,0% y Cuyo marcó la menor suba, con 1,6%.
La reacción oficial. El ministro de Economía, Luis Caputo, publicó el desagregado a minutos de conocerse el dato y remarcó que la núcleo fue la menor desde julio del año pasado y que el nivel general fue el más bajo desde agosto de 2025. El presidente Javier Milei lo respaldó desde X con un escueto “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO”. El número le da aire al Gobierno en la discusión por la baja de tasas y llega en un momento clave del calendario político, con el oficialismo necesitando mostrar resultados macro antes de que arranque la rosca de 2027.
La letra chica. La desinflación es real, pero no es homogénea. En junio los servicios aumentaron 2,9%, más del doble que los bienes (1,4%). En la comparación interanual la brecha se agranda: los servicios acumulan 42,4% contra 29,4% de los bienes. Es decir, todo lo que el hogar no puede dejar de pagar —tarifas, transporte, salud, alquiler— corre bien por encima del promedio.
El propio INDEC informó el mismo día que un hogar de cuatro integrantes necesitó $1.531.473 para superar el umbral de pobreza en junio: 2,2% más que en mayo y 35,7% más que un año atrás, por encima del 33,5% del IPC general.
Ahí está la tensión que el Gobierno todavía no resuelve. El índice baja, el relato macro se ordena, pero la percepción de bolsillo va más lenta que la estadística. Y en un año electoral, la percepción también vota.