El diputado de Unión por la Patria Juan Grabois respaldó, con reparos, el paquete de medidas que el presidente Javier Milei anunció el jueves sobre la disputa de soberanía en el Atlántico Sur, en un gesto que lo despega del resto de la oposición, que salió a cuestionar el anuncio como una maniobra oportunista.
LA CADENA NACIONAL Y SUS TRES EJES
Milei encabezó el jueves 3 de septiembre su cuarta cadena nacional del año —15 minutos, con todo el Gabinete presente, además de Martín Menem y Patricia Bullrich— para anunciar tres medidas concretas: sanciones más duras contra las empresas que exploten hidrocarburos en la plataforma continental cercana a Malvinas (con el proyecto petrolero Sea Lion, de Navitas y Rockhopper Exploration, como blanco directo); el refuerzo presupuestario, vía DNU, de la Base Naval Integrada de Ushuaia, en construcción desde 2022; y el envío al Congreso de proyectos para crear un Consejo de Seguridad Nacional y una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Todo quedó formalizado en el Decreto 868/2026.
El discurso se dio en un contexto particular: días antes, un buque de bandera británica había activado el debate sobre la Ley provincial “Gaucho Rivero”, vigente desde 2011, que prohíbe el amarre y abastecimiento de naves británicas en puertos fueguinos. A eso se sumó el clima social instalado tras la semifinal del Mundial 2026, cuando la Selección venció 2-1 a Inglaterra en Atlanta y varios jugadores levantaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, pese al pedido previo de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, de evitar alusiones al conflicto.
LA FRASE DE GRABOIS
Grabois calificó el anuncio como un giro “de 180 grados” y sostuvo que Milei “pasó de soquete colonizado a recuperar la posición histórica de la Argentina”. La definición que más repercusión tuvo fue otra: dijo que, más allá de cualquier diferencia con el resto de la gestión, “todo lo que se haga contra el inglés invasor está bien”. Aun así, no dejó de marcar distancia: pidió “estar atentos” para que el Presidente no vuelva a lo que llamó su “pasada postura entreguista” —en referencia a un discurso previo de Milei, en el acto del 2 de abril, en el que había hablado de que los isleños “decidan votarnos con los pies”— y remarcó que, a su juicio, sigue tratándose del “peor gobierno de la historia”.
EL RESTO DE LA OPOSICIÓN, EN LAS ANTÍPODAS
Grabois quedó como una voz aislada dentro de Unión por la Patria. El excanciller Santiago Cafiero calificó el discurso de Milei como una consecuencia de la “diplomacia del fútbol” y lo acusó de tener que “recular en chancletas” retomando un trabajo diplomático que, sostuvo, ya venía haciendo el peronismo hasta 2023. Cafiero fue más filoso todavía al apuntar que las sanciones “ya existían” y que la construcción de la Base naval, lejos de ser una iniciativa nueva, había sido demorada por la propia gestión de Milei, que en 2024 y 2025 había ofrecido construirla en forma conjunta con Estados Unidos. En la misma línea, la diputada Victoria Tolosa Paz habló de “puro oportunismo” y el propio Agustín Rossi, ex ministro de Defensa, remarcó que la ley que Milei dice aplicar es de 2011 y que la obra de la Base había arrancado en 2022, no ahora.
UNA COINCIDENCIA QUE NO ES ALIANZA
El respaldo de Grabois no implica un acercamiento político con la Casa Rosada ni modifica su posicionamiento crítico hacia el resto de la gestión de Milei. Es, en sus propios términos, una coincidencia puntual en una causa que —al menos por estos días, con el eco todavía fresco del triunfo futbolístico ante Inglaterra— logró correrse por un momento de la lógica habitual de la grieta.