
Su crecimiento no se limita a CABA. Algunas encuestas nacionales la muestran con una imagen positiva superior al 40% y una intención de voto presidencial de entre 12% y 15%, muy por encima de los resultados históricos de la izquierda.
El fenómeno tiene un perfil marcado: fuerte presencia de mujeres y jóvenes, dos sectores donde Bregman logra combinar rechazo a Javier Milei con una identidad política clara.
La comparación muestra el problema del peronismo. Mientras La Libertad Avanza conserva una base cercana al 40% y el PJ porteño ronda el 25%, Bregman empieza a captar parte del voto opositor que no encuentra una figura competitiva dentro del peronismo.
El PRO también mira el fenómeno con preocupación. La aparición de una izquierda más competitiva agrega fragmentación a un escenario donde el macrismo ya perdió buena parte de su antiguo predominio.
Bregman todavía está lejos de disputar el primer lugar, pero su crecimiento deja una señal política: no sólo avanza la izquierda. También queda expuesta la dificultad del peronismo para enamorar y representar con claridad a quienes buscan una alternativa.