El exjefe de Gobierno explora conversaciones con la UCR y sectores del peronismo porteño para disputar la Jefatura de Gobierno en 2027. Lousteau, Santoro y Olmos aparecen en un armado preliminar que todavía debe resolver su relación con La Cámpora.
Larreta, radical y kirchnerista. La frase habría resultado difícil de imaginar cuando Horacio Rodríguez Larreta administraba la Ciudad como uno de los principales dirigentes del PRO. Hoy sirve para describir una posibilidad que empezó a circular entre dirigentes porteños: una alianza entre el larretismo, sectores de la UCR de Martín Lousteau y el peronismo de Leandro Santoro y Juan Manuel Olmos.
La idea aparece como respuesta a otro movimiento todavía abierto: la posible alianza electoral entre Jorge Macri y La Libertad Avanza. Si el PRO y los libertarios terminan compartiendo candidatos, los espacios opositores deberán decidir si compiten separados o intentan construir un frente común. Larreta ya manifestó su intención de volver a la Jefatura de Gobierno y mantiene conversaciones con diferentes sectores, aunque no anunció ningún acuerdo con el PJ.
Dentro del radicalismo, Lousteau y Emiliano Yacobitti estudian alternativas que permitan competir mediante una primaria. La fórmula de negociación incluye a dirigentes como *Graciela Ocaña, pero tampoco está cerrada. El peronismo porteño tiene otra lógica: *Olmos conserva una amplia red de relaciones políticas y Santoro cuenta con una construcción electoral propia. Ninguno necesita desaparecer dentro de una coalición para sentarse a conversar sobre ella.
El problema es *La Cámpora. *Mariano Recalde, titular del PJ porteño, sostiene que el peronismo debe presentar una candidatura propia y no descarta competir. Cerca del kirchnerismo tampoco rechazan de plano una PASO con Larreta, pero no aceptan que el exjefe de Gobierno tenga asegurada la conducción del frente. Radicales y exdirigentes del PRO, por su parte, mantienen reservas sobre compartir una alianza con La Cámpora.
La discusión tendrá además un componente institucional: la continuidad o suspensión de las PASO, el calendario porteño y las reglas de una eventual coalición. Un frente que reúne partidos diferentes necesita establecer cómo elegirá sus candidatos antes de repartir los lugares de una lista.
Larreta no se volvió radical ni kirchnerista. Lo que cambió es el mapa de conversaciones ante la posibilidad de que el macrismo y Milei concurran juntos. Por ahora hay contactos, diferencias y una pregunta sin resolver: si los antiguos adversarios pueden acordar algo más que su intención de disputar el Gobierno porteño.
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