Las visitas papales tuvieron históricamente una capacidad de movilización extraordinaria. Banderas amarillas y blancas en las calles, colegios católicos organizados para participar, parroquias movilizadas y multitudes acompañando cada recorrido. No era solamente un acontecimiento religioso: era un hecho social de enorme magnitud.
Por eso, la visita de León XIV también tendrá impacto político.
El Papa llegará a una Iglesia argentina profundamente marcada por Francisco. Durante su pontificado, Bergoglio colocó en el centro de la agenda temas como la pobreza, el trabajo, la desigualdad y la justicia social. Esa impronta continúa teniendo uno de sus principales representantes locales en Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires.
García Cuerva construyó buena parte de su trayectoria en barrios populares y mantiene una relación estrecha con los curas villeros. Como ocurría con Bergoglio, sus intervenciones públicas suelen incluir cuestionamientos a la dirigencia política y referencias directas a la situación social.
Para Javier Milei, ese contexto no es necesariamente cómodo.
La relación entre el Presidente y la Iglesia mejoró considerablemente desde la campaña electoral, pero existe un antecedente difícil de borrar: sus durísimas críticas a Francisco, su rechazo al concepto de justicia social y una política religiosa que buscó ampliar el vínculo del Estado con las iglesias evangélicas.
Milei tendrá, naturalmente, la principal foto institucional de la visita. Pero probablemente tenga menos capacidad que otros actores para apropiarse políticamente de su mensaje.
Uno de ellos es Axel Kicillof.
La visita a Luján coloca al gobernador bonaerense en un escenario especialmente favorable. No sólo por tratarse del principal santuario católico del país, sino porque una eventual peregrinación y un mensaje asociado a la pobreza, el trabajo y la desigualdad dialogan directamente con el discurso político que Kicillof viene desarrollando.
También existe una relación fluida entre el gobierno bonaerense y distintos sectores de la Iglesia vinculados al trabajo territorial. Los curas villeros no forman parte de la estructura política del gobernador, pero comparten una agenda social que en los últimos años los colocó en abierta tensión con algunas posiciones del gobierno nacional.
Para Kicillof, entonces, Luján puede convertirse en una de las imágenes políticas más importantes de la visita.
En Córdoba, Martín Llaryora tendrá otra oportunidad.
Ser sede de una visita papal le permite al gobernador ocupar durante varios días el centro de la escena nacional y mostrar capacidad de organización, interlocución institucional y volumen político. En un momento en el que empieza a construir una proyección hacia 2027, la escala cordobesa adquiere inevitablemente una lectura que excede lo religioso.
El cuarto actor es Jorge Macri.
La Ciudad será uno de los principales escenarios de la visita y tendrá además responsabilidades directas sobre la organización, la seguridad y la logística de los actos multitudinarios.
Jorge Macri mantiene, además, una relación particularmente cercana con García Cuerva. Aunque su gestión tenga un perfil económico y social diferente al que suele expresar la Iglesia porteña, el vínculo institucional funciona. La Ciudad acompaña habitualmente pedidos operativos, actividades y acciones de comunicación impulsadas por el Arzobispado.
Un ejemplo reciente fue la visita del sacerdote portugués conocido como el “cura DJ”, cuya actividad en Plaza de Mayo contó con acompañamiento institucional del Gobierno porteño y mostró públicamente la buena relación entre Macri y García Cuerva.
Si finalmente se realiza un gran acto en la Ciudad, Jorge Macri tendrá una ventaja evidente: además de dirigente político, será anfitrión.
La visita, entonces, dejará cuatro fotografías diferentes.
Milei tendrá la recepción institucional. Kicillof, el escenario social de Luján. Llaryora, la representacion del Interior desde Córdoba. Y Jorge Macri, la condición de anfitrión y su vínculo con la Iglesia porteña.
León XIV llegará con una agenda politica mas que pastoral.