VECINOS EN RED, EL ATAJO QUE ENCONTRARON LOS BARRIOS PORTEÑOS PARA DESTRABAR RECLAMOS

Con un grupo de WhatsApp táctico por comuna, la organización logró que Edesur y AySA resolvieran en días el corte de luz y agua que afectaba a 455 familias en Rivadavia II.

20 de agosto de 2026

Rivadavia II, en la Comuna 7, pasó más de una semana sin luz ni agua. Son 455 familias, con niños, adultos mayores y personas con discapacidad entre los afectados.

El reclamo por la falta de luminaria en la zona —varios postes sin funcionar, en el entorno de la calle San Bonorino— venía de días atrás, sin respuesta de Edesur ni de AySA.

Durante el corte, vecinos denunciaron que Edesur reportaba trabajo en la zona cuando en los hechos no había cuadrillas presentes. La empresa retomó tareas los días jueves y viernes.

Una vecina del barrio describió así la falla que dejó sin agua a los edificios 24, 25 y 26:

“Buenas tardes, le pedimos a la Red y la Comuna 7 si puede interceder solicitando solucionar. Desde ayer a la tarde estamos sin agua, nos informaron que se dañó una fase de luz que provee agua al tanque y edificios 24, 25 y 26 del barrio Rivadavia II. Otra vez sin agua; la semana pasada estuvimos tres días sin luz.”

El testimonio confirma que el corte de agua no fue independiente del eléctrico: una fase dañada del suministro de luz que alimenta el tanque del barrio dejó sin agua a esos tres edificios, en un cuadro que además se repitió: la semana anterior el barrio ya había pasado tres días sin luz.

La solución llegó de la mano de los propios vecinos, que se organizaron para sostener el reclamo día a día, y de Vecinos en Red, la organización que se metió en el medio entre ellos y los entes responsables y logró dinamizar un pedido que hasta entonces no avanzaba. Vecinos en Red trabaja con una lógica territorial: un grupo de WhatsApp táctico por cada comuna, que funciona como canal directo entre los reclamos del barrio y los organismos que tienen que resolverlos. En ese proceso, el IVC acompañó como aliado y ayudó a empujar a Edesur y AySA hacia una respuesta. Puertas adentro del organismo, el trabajo quedó a cargo de Gustavo García Lago, gerente de la Gerencia de Control de Gestión Territorial de la Secretaría de Hábitat e Integración Social, cuya gestión resultó clave para destrabar el reclamo. El resultado se notó en la velocidad: de un reclamo estancado se pasó a una solución en pocos días. Los propios vecinos confirmaron el desenlace: “todo solucionado”, “todo funcionando”, “luz y agua”.

El caso de Rivadavia II funciona, además, como muestra de un esquema que empieza a repetirse en distintas comunas porteñas: una red vecinal organizada por WhatsApp que actúa como bisagra entre el barrio y el Estado, y que responde con una velocidad que los canales formales no tienen. La resolución —de un reclamo estancado a una solución en días— es un dato de la propia Vecinos en Red: con el canal territorial adecuado, el barrio consigue moverse a otro ritmo.


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