
La interna del peronismo bonaerense volvió a quedar expuesta tras la difusión de un discurso de la legisladora porteña Berenice Iañez, alineada con el espacio que conduce Axel Kicillof y referenciado en el ministro Andrés “Cuervo” Larroque. En su exposición, la dirigente lanzó duras críticas a Cristina Kirchner, cuestionó la forma en que se toman las decisiones dentro del movimiento y reivindicó al gobernador como figura de una nueva etapa.
El pasaje más resonante fue una ironía sobre el rol que la expresidenta mantiene desde su domicilio: cuestionó que un proceso político se ordene “desde un balcón shakesperiano” y advirtió que “Romeo y Julieta no terminó bien”. Iañez sostuvo además que Cristina Kirchner “está bastante equivocada” y reclamó construir un “peronismo del siglo XXI”, en una crítica directa a La Cámpora.
Las declaraciones, pronunciadas en una cátedra libre vinculada a las Madres de Plaza de Mayo, se viralizaron esta semana pese a que el acto se había realizado unas dos semanas atrás. Desde el entorno de Larroque buscaron bajarle el tono y plantearon un “miremos para adelante”.
La reacción del cristinismo fue inmediata. En el círculo de la expresidenta interpretaron las frases como una agresión y apuntaron a su situación personal: “Perdieron noción de que CFK está presa”, deslizaron. Cerca de Máximo Kirchner leyeron los dichos no como un exabrupto aislado, sino como el pensamiento real del sector.
El episodio se inscribe en la creciente tensión entre Kicillof y La Cámpora, atravesada por la decisión del gobernador de no visitar a la exmandataria y por el clima previo al banderazo en su respaldo.