El Congreso como campo minado y la Auditoría como botín
La jura en la AGN no fue trámite: fue poder. El PRO quedó afuera del reparto y el control empezó a oler a botín.
La jura en la AGN no fue trámite: fue poder. El PRO quedó afuera del reparto y el control empezó a oler a botín.
Diputados designó tres auditores de la AGN en una jugada de madrugada y fuera del temario. PRO, UCR y aliados se fueron del recinto, denunciaron irregularidades y anunciaron judicialización: la votación salió con mayoría, pero dejó olor a pacto.
Rossi y Traferri cerraron la lapicera en Santa Fe, pero el territorio se les va. La renovación quedó afuera y algunos intendentes ya miran a Pullaro. ¿Renace el PJ o se queda sin poder?
“Mientras el país discute dólares y listas, algunos dirigentes entran a otra campaña: la de los pañales.”
No es un chiste, ni una curiosidad suelta: Dante Gebel ya aparece en una medición nacional para 2027 (1,8%). El número es chico, sí. Pero el dato es enorme, porque marca el momento exacto en que un perfil “de afuera” deja de ser charla de café y entra al tablero.
En Argentina el dólar no flota: hace pecho en una pileta con guardavidas. Ahora el BCRA retoca el esquema para que no se desgaste solo.
El ranking de CB (noviembre) ordena el poder real: arriba, los gobernadores con gestión y pragmatismo; abajo, los que pagan desgaste e inercia, con señales de corrección en el pelotón bajo.
Grabois llegó al Congreso con sus “10 mandamientos anti-casta”: un decálogo de austeridad, transparencia y servicio al pueblo que le disputa el anti-casta a los libertarios y le mete presión al peronismo tradicional. El verdadero examen: cumplirlos cuando el poder deja de ser consigna.
Federico Sturzenegger empezó a sonar como “tapado” para la Ciudad no por un acto ni por una recorrida, sino por un dato frío que circuló con fuerza: 38% de imagen positiva, 53% de imagen negativa y 9% de Ns/Nc (medición de imagen nacional atribuida a D’Alessio IROL / Berensztein). En política, cuando alguien “mide” sin estar en modo candidato, automáticamente entra al menú 2027.
La UCR cambió de jefe: un intendente joven se quedó con el Comité y los gobernadores volvieron a agarrar la lapicera.
En la Casa Rosada nadie lo admite, pero todos lo practican: la relación con la CGT se maneja como una negociación de presión, no como un error político.