El estrecho que te sube la nafta: qué es Ormuz y por qué hoy sacude la economía argentina

Esta mañana, Estados Unidos inició un bloqueo naval en una franja de agua de apenas 33 kilómetros que no aparece en los mapas escolares pero que decide el precio del combustible en el surtidor de la vuelta de tu casa.

Un pasillo angosto que mueve el mundo

El Estrecho de Ormuz separa Irán de Omán en el Golfo Pérsico. En su parte más angosta tiene unos 33 kilómetros de ancho, pero por sus aguas circula cerca del 20% del petróleo mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Publinews Es, en términos prácticos, el cuello de botella energético más importante del planeta: por este canal circulan cada día millones de barriles de petróleo extraídos en Arabia Saudita, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. Debido a esta enorme carga logística, cualquier fricción en la zona sacude de inmediato los mercados internacionales. Punto Convergente

Dicho de otro modo: lo que pasa en ese pasillo de agua a 12.000 kilómetros de Buenos Aires termina en el precio del gasoil que paga el camionero en Rosario o la nafta que cargás en el auto.

La guerra que nadie esperaba —y que ya lleva 45 días

La guerra comenzó el 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y se ha extendido a la región por represalias iraníes. Más de 6.000 personas han muerto, principalmente en Irán y Líbano. Infobae

Desde ese momento, Irán cerró el estrecho y el precio del barril de petróleo se disparó. El impacto se puede observar en el precio del petróleo que se encontraba en torno a los 60 dólares el día en que comenzaron los ataques, y que en un breve lapso casi llegó a duplicarse. Punto Convergente


Lo que pasó esta mañana

El ejército de Estados Unidos inició este lunes un bloqueo de todos los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, después del fracaso de las conversaciones en Pakistán sobre el programa nuclear iraní. Infobae La medida fue ordenada por Donald Trump y ejecutada por el Comando Central (CENTCOM) a las 10 de la mañana, hora del este de EE.UU.

Trump utiliza el bloqueo para asfixiar las finanzas iraníes, que necesitan de las importaciones petroleras para evitar su colapso definitivo. Infobae En la Casa Blanca calculan que Irán podría perder entre 61 y 153 millones de dólares por día.

La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El ejército iraní calificó el bloqueo como “ilegal” y un acto de “piratería”, y advirtió que, si se lleva a cabo, ningún puerto del Golfo “estará a salvo” de represalias. Infobae

Los mercados reaccionaron de inmediato: los precios del petróleo volvieron a superar los 100 dólares por barril, con el Brent subiendo 8%, a alrededor de 102 dólares, y el crudo estadounidense trepando también 8%, hasta los 104 dólares. CNN


El problema no se resuelve rápido aunque el estrecho se abra

Incluso en el escenario más optimista, la normalización del mercado petrolero llevará meses. Los más de 100 petroleros que normalmente atravesan el estrecho de Ormuz cada día se han reducido a 10 o menos. CNN Y aunque hubiera un alto el fuego, las navieras y sus aseguradoras no están dispuestas a arriesgar sus barcos en aguas bajo tensión militar.

El economista jefe de Moody’s Analytics, Mark Zandi, explicó que “los precios suben como un cohete y caen como una pluma”, y proyectó que podrían pasar entre seis y ocho semanas para que se normalice la producción y el envío de petróleo. Emol.com Otros analistas son más pesimistas: Jorge León, de la consultora Rystad Energy, sostuvo que “si mañana se reabriera el estrecho de Ormuz, tardaría de tres a cinco meses en recuperar cierta normalidad desde el punto de vista de la oferta del petróleo”. Emol.com


¿Y en Argentina, qué pasa?

Argentina no compra petróleo del Golfo Pérsico directamente, pero eso no la hace inmune. El precio del barril se fija en mercados globales, y cuando el Brent sube en Londres, el impacto llega a los surtidores argentinos en cuestión de semanas.

Los números ya son elocuentes: la nafta común y premium subieron aproximadamente un 23% y un 22%, respectivamente, desde que iniciaron los ataques de EE.UU. a Irán. Punto Convergente El gasoil siguió el mismo camino: el Índice de Costos del Transporte (ICT) de la FADEEAC registró un incremento del 10% en marzo y acumuló un 15% en el primer trimestre de 2026, impulsado por una suba del gasoil del 24,7%. Punto Convergente

Eso no es solo un problema para los automovilistas. Cuando sube el gasoil, sube el transporte; cuando sube el transporte, suben los alimentos y casi todo lo que circula por las rutas del país. En un país donde la inflación sigue siendo la preocupación número uno de la economía doméstica, este es un canal directo de transmisión.

También hay un efecto menos visible pero relevante: la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que el costo de trasladar granos argentinos al resto del mundo se incrementó entre 40% y 50%, según destino. Hanseatica Eso presiona hacia abajo los precios que perciben los productores rurales, justo cuando el país más necesita dólares del agro.

Pero hay otra cara de la moneda. Un petróleo más caro puede mejorar lo que Argentina gana por vender energía al exterior. Reuters reportó que Argentina podría cerrar 2026 con un superávit energético de entre 8.500 y 10.000 millones de dólares, con las exportaciones de petróleo explicando la mayor parte de ese resultado. Radiofueguina Vaca Muerta, en este contexto, se convierte en un activo estratégico de primer orden.


El dilema del gobierno Milei

El conflicto le plantea al gobierno de Javier Milei una tensión difícil de resolver: si los combustibles suben al ritmo del mercado internacional, hay más presión inflacionaria. Si el gobierno interviene para contener los precios, las petroleras pierden rentabilidad y se frena la inversión en Vaca Muerta, precisamente cuando el mundo más la necesita.

A causa del panorama actual en Oriente Medio, la misión que persigue el gobierno de reducir la inflación a toda costa podría verse afectada. El aumento en los combustibles lleva a la suba del transporte y los alimentos por costos logísticos en muchas industrias, teniendo así un impacto directo en el IPC. Punto Convergente


En resumen: un pasillo de agua en el Golfo Pérsico que la mayoría de los argentinos nunca escuchó nombrar está moviendo el tablero energético global, presionando los precios internos y desafiando la estrategia económica del gobierno. La crisis no tiene fecha de vencimiento y, por ahora, el barril de petróleo opera por encima de los 100 dólares. El surtidor, lamentablemente, siempre termina recibiendo la cuenta.

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