Reseña exprés para entender la inmortalidad política argentina.
Dicen que en la rosca nada se tira, todo resucita. Hoy aplaudís un velorio, mañana ese “finado” vuelve con más poder que antes y te pasa la factura.
Esta semana, la senadora que hasta hace nueve meses era ministra de Milei le marcó la cancha a Economía por el recorte en Discapacidad del Presupuesto 2027. “A mí no me tomen por tonta”, dijo Patricia Bullrich. No rompió, no se fue, no pidió perdón. Dejó una frase y una distancia. Con esa escena alcanza para entender por qué, en la Argentina, la mesa es redonda.
Cómo opera la ronda del poder
- Sin cabecera, sin dueño. Quien se sienta “jefe” hoy, mañana hace fila para entrar. En una mesa redonda no hay punta: hay turnos.
- La pala es boomerang. Si “enterrás” a alguien, guardá espacio en tu agenda: te puede organizar el funeral de regreso.
- Memoria de elefante. El caído anota nombres. Cuando regresa, no trae flores… trae la lapicera.
Algunos ejemplos (2000–2026)
- Massa: tercero en 2015, fuera del Congreso entre 2017 y 2019, presidente de Diputados en 2019, superministro de Economía en 2022 y candidato presidencial en 2023. Perdió, y hoy arma un frente amplio pensando en 2027. No hay candidatura confirmada, pero su nombre está otra vez sobre la mesa.
- Bullrich: cargó con la mochila de 2001, volvió como ministra de Seguridad de Macri (2015-2019) y de Milei (2023-2025). Desde diciembre es senadora por la Ciudad y jefa del bloque libertario. Presiona sin romper: se hace necesaria haciendo notar que no es imprescindible.
- Pichetto: compañero de fórmula de Macri en la derrota de 2019, hoy diputado nacional. Defiende las PASO, reivindica a Massa y anticipa una elección polarizada en 2027. Sin estructura propia, pero con una agenda de teléfono envidiable.
- Cristina: derrota en 2015, senadora, vicepresidenta desde 2019, y durante años la que ordenaba el tablero del oficialismo. En 2025 la Corte confirmó su condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua en Vialidad. Cumple prisión domiciliaria y enfrenta más juicios. Es el caso que pone a prueba la regla: por primera vez, la justicia le cerró formalmente su asiento electoral.
En la política, los velorios son prólogos. Con Cristina, la pregunta es si esta vez el libro se cierra. En la Argentina, nadie se anima a responderla sin mirar por encima del hombro.
Tres usos prácticos de la frase
- Advertencia velada: “No celebres tanto, la mesa gira.”
- Calmante para aliados: “Tranquilos, la rueda sigue… ya volveremos.”
- Auto-consuelo del cancelado: “La mesa es redonda, nos vemos a la vuelta.”
Qué mirar rumbo a 2027
Con una elección presidencial a poco más de un año, la rosca no se mide por quién lidera hoy, sino por quién tiene la libreta al día. El que festeja de más regala tiempo, y el que cae con la cabeza fría empieza a anotar.
En la Argentina no hay muertos, sólo pacientes en observación. Pensalo antes de empuñar la pala: ese “finado” puede volver con la retroexcavadora.
— La Rosca Digital · Instagram @lrdargentina