El Gobierno nacional formalizó este martes el envío del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 a la Cámara de Diputados, dando inicio al trámite legislativo que la Ley de Administración Financiera exige para cada ejercicio fiscal. El debate en comisiones arrancará recién en octubre, en medio de una campaña electoral que ya empezó a correr en paralelo a la discusión de los números.
El proyecto llega con una apuesta explícita: sostener el rumbo económico sin concesiones. Antes del envío formal, Javier Milei reunió a su gabinete y fue categórico con sus ministros: “al populismo no se le gana con más populismo”, les dijo, mientras los instaba a cuidar la reputación económica reconstruida y a no dejarse correr por el statu quo. A diferencia de 2025, esta vez el propio Presidente no irá al Congreso a presentar el proyecto en persona.
No todas las lecturas del año que viene son tan optimistas. Consultoras privadas como EcoGo advierten sobre el riesgo de una economía estancada en plena carrera electoral: Sebastián Menescaldi, su director asociado, habla directamente de una economía “picapiedra” para 2027, con dólar como resguardo y consumo frenado a la espera de las urnas — una lectura que contrasta con el optimismo oficial y que conviene tener presente al leer los números del propio Presupuesto.
Los encargados de llevar el proyecto al recinto y defenderlo ante los bloques serán el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el de Finanzas, Federico Furiase.
Las variables macro que fijó el equipo económico
El ministro Luis Caputo presentó los indicadores centrales en una reunión de la mesa política que se extendió más de tres horas. Estos son los supuestos sobre los que se construyó el proyecto:
| Variable | Proyección 2027 |
|---|---|
| Inflación acumulada (dic-dic) | 18% |
| Inflación promedio anual | 21,1% |
| Dólar mayorista (fin de año) | $1.847,60 |
| Dólar mayorista (promedio del año) | ~$1.728 |
| Crecimiento del PBI (oficial) | 4% |
| Mejora salarial promedio | 25,4% |
| Superávit primario | Se sostiene el 1,3% del PBI logrado en 2026 |
| Exportaciones de bienes y servicios | Más de US$130.000 millones |
| Saldo comercial | Superávit de más de US$15.000 millones |
Un dato que el propio Caputo subrayó: sostiene que 2027 no repetirá la dinámica cambiaria típica de un año electoral, en referencia a los saltos devaluatorios que históricamente acompañaron a las elecciones argentinas. El Gobierno remarcó además que, de cumplirse, 2027 sería el cuarto año consecutivo de superávit financiero, algo que — según Caputo — nunca había ocurrido en el país sin un default de por medio.
Vale la aclaración que hizo el propio Ejecutivo: el tipo de cambio de $1.847,60 no es una predicción sobre la cotización futura del dólar, sino el resultado de aplicar la inflación proyectada sobre el tipo de cambio de referencia. La cifra de crecimiento del PBI, además, contrasta con la de los economistas privados: el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta un alza más moderada, del 2,9%, frente al 4% que asume el propio Presupuesto oficial.
Más recaudación por retenciones
Entre los ingresos proyectados, el capítulo de derechos de exportación aparece como uno de los más dinámicos del proyecto:
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Suba nominal proyectada en retenciones | 41,3% |
| Suba en términos reales (descontando inflación) | 17% |
| Recaudación proyectada por derechos de exportación | $12.062.269,8 millones |
| Recaudación tributaria total proyectada | $122.592.338,6 millones (+31% nominal; 8,7% del PBI) |
El propio texto oficial atribuye el salto porcentual a la “baja base de comparación” de 2026, más que a una suba real del peso de las retenciones en la economía. En paralelo, el Presupuesto mantiene el cronograma de baja gradual de alícuotas ya anunciado: la soja seguirá bajando 0,25 puntos por mes hasta llegar al 21% al final del mandato de Milei; maíz y sorgo bajarán trimestralmente hasta 7,5% en 2027; el girasol pasará de 4,5% a 4% y el trigo, de 7,5% a 5,5%.
El frente con los gobernadores
El Presupuesto no se discute en el vacío. Llega en un momento de vínculo tenso entre la Casa Rosada y las provincias: los mandatarios provinciales desconfían de que los candidatos libertarios los desafíen en las urnas el año próximo, y ya empiezan a retacear apoyos legislativos como respuesta. A diferencia del año pasado, esta vez Milei no dará a conocer los lineamientos por Cadena Nacional — el texto entra directo a Diputados, que lo tratará antes de pasar al Senado, donde el poder de fuego de los gobernadores pesa más.
En paralelo, el Gobierno también pretende que el Senado discuta la reforma electoral —con la eliminación de las PASO como eje central—, un frente que genera tensión incluso con gobernadores aliados: el tucumano Osvaldo Jaldo lo calificó como “un traje a medida” de Milei.
| Reclamo provincial | Detalle |
|---|---|
| Cajas jubilatorias no transferidas | 13 provincias nunca transfirieron su sistema previsional a Nación; hay acuerdos temporales con Entre Ríos, Chaco, La Pampa, Chubut, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Neuquén y Córdoba. Santa Fe (Pullaro) y Córdoba (Llaryora) insisten en incluir esos fondos en el Presupuesto, sin éxito hasta ahora |
| Deuda por coparticipación (CABA) | Jorge Macri busca incluir el acuerdo ya pactado con Caputo, que prevé compensar la deuda con bonos a siete meses |
| Obras de infraestructura (Mendoza) | Alfredo Cornejo pide los puentes Mendoza-Valle de Uco, la ruta Mendoza-San Juan y cloacas en Malargüe |
| Obras “fundamentales” (Corrientes) | Juan Pablo Valdés busca incorporar entre tres y cuatro proyectos |
| Reclamos por infraestructura (Misiones) | Hugo Passalacqua ya envió su propio presupuesto provincial, con críticas explícitas a los recortes nacionales |
Los números de reparto tampoco ayudan al clima de negociación: según un informe de la Fundación Encuentro, en lo que va de 2026 el conjunto de las 23 provincias más la Ciudad de Buenos Aires perdieron 1,2% de fondos en términos reales respecto del año pasado, y la única jurisdicción que recibió más que en 2025 fue Catamarca, con una suba de apenas 0,3%.
Como resumieron fuentes provinciales consultadas por distintos medios: “es mejor un mal Presupuesto a ninguno” — la premisa que, pese a las diferencias, suele destrabar la negociación año a año.
El capítulo Defensa: la apuesta naval y aérea
Uno de los puntos que más atención generó es la inversión en Fuerzas Armadas, presentada por el propio Gobierno como la mayor inversión naval en décadas.
| Partida | Monto / meta |
|---|---|
| Financiamiento total autorizado para la Armada (Art. 42) | USD 3.500 millones (~$6,47 billones al tipo de cambio proyectado) |
| — de los cuales, 3 submarinos convencionales (Base Naval Mar del Plata) | USD 2.300 millones |
| — de los cuales, 2 fragatas multimisión (Base Naval Puerto Belgrano) | USD 1.200 millones |
| Helicópteros navales livianos (4 unidades, Puerto Belgrano) | $37.616 millones |
| Modernización de infraestructura, Fuerza Aérea (vinculada al caza multirol) | $10.090 millones |
| Incorporación de aviones F-16 en 2027 | 6 unidades |
| Ejercicios de la Fuerza Aérea programados | 30 |
| Horas de operación proyectadas | 98.300 |
| Función Defensa (total) | $3.778.590,5 millones (+24,4% nominal, +5,4% real) |
La partida de modernización de infraestructura de la Fuerza Aérea está directamente vinculada a la incorporación de los cazas F-16 en la VI Brigada Aérea de Tandil y en el Área Material Río Cuarto (Las Higueras), con financiamiento del Tesoro Nacional. El Presupuesto también contempla partidas plurianuales para recuperar capacidad de mantenimiento de pistas y helipuertos en quince brigadas, bases y destacamentos del país.
Una salvedad importante: los submarinos y las fragatas no tienen crédito asignado dentro del Presupuesto 2027 propiamente dicho — la partida del Artículo 42 solo autoriza al Poder Ejecutivo a gestionar el financiamiento (bajo la modalidad de préstamo, con un plazo mínimo de amortización de tres años). Su concreción depende tanto del tratamiento parlamentario del proyecto como de la obtención efectiva de ese crédito una vez aprobado.
El antecedente: lo que pasó con las proyecciones de 2026
Todo presupuesto es una apuesta a futuro, pero vale repasar qué pasó con la anterior. El Presupuesto 2026, aprobado a fines de 2025, había proyectado una inflación anual del 10,1% y un crecimiento del PBI del 5%. Ninguna de las dos se cumplió: entre enero y agosto de 2026 la inflación acumulada ya llegó al 21,3% y la interanual tocó 33,5% en el último mes relevado, más del triple de lo presupuestado. En crecimiento, el REM de septiembre proyecta apenas 2,1% para todo 2026 —un 60% por debajo del 5% original— y viene revisándose a la baja mes a mes. El gasto público, a agosto, mostraba una caída real del 32% frente a igual período de 2023, según datos del Centro de Economía Política Argentina (Cepa).
Lo que viene
El proyecto ingresó formalmente el martes y el debate en comisiones de la Cámara de Diputados comenzará en octubre. Los ejes que se anticipan como más conflictivos son la distribución de recursos entre Nación y provincias, y el reclamo por cajas jubilatorias que viene de arrastre de discusiones presupuestarias anteriores. El calendario electoral corre en paralelo y condicionará tanto los tiempos como la disposición de los bloques dialoguistas a acompañar.