El abogado y dirigente Alberto Juan Bautista Iribarne falleció este sábado a los 75 años, según confirmó su familia a través de un mensaje difundido en redes sociales. Con más de cuatro décadas de militancia, Iribarne supo moverse entre distintos sectores del peronismo —desde el duhaldismo hasta el kirchnerismo— y ocupó cargos legislativos, ejecutivos y diplomáticos a lo largo de su carrera.
La despedida de la familia
Sus hijas, Florencia e Inés Iribarne, comunicaron la noticia con un mensaje cargado de emoción: “Hoy despedimos con inmensa tristeza a nuestro papá, Alberto Juan Bautista Iribarne (1950–2026). Hombre afectuoso y solidario, de profundas convicciones, hizo del compromiso social y político una forma de vida y de servicio”.
Y agregaron: “Por sobre los cargos y los honores, nos queda el hombre: su generosidad, su palabra, sus enseñanzas y la huella que dejó en quienes compartieron su camino”.
Hasta el momento no trascendieron públicamente las causas del fallecimiento ni se conocieron detalles sobre el velatorio.
Una carrera de más de cuarenta años

Nacido en Buenos Aires el 2 de agosto de 1950, Iribarne cursó la primaria en el colegio San Miguel y egresó como bachiller del Colegio Nacional de Buenos Aires en 1968. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1974, casa de estudios en la que años más tarde sería docente en las facultades de Ciencias Económicas, Filosofía y Letras, y Derecho, además de dar clases en la Universidad del Salvador.
Su militancia comenzó durante la última dictadura militar: entre 1976 y 1983 fue asesor de Deolindo Bittel, entonces vicepresidente 1° del Partido Justicialista, y participó de la redacción de un documento de denuncia de violaciones a los derechos humanos que se presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979.
Con el retorno de la democracia, construyó una extensa carrera institucional:
- 1983-1989: prosecretario parlamentario del Senado de la Nación.
- 1989-1993: diputado nacional por la Capital Federal, donde presidió la Comisión de Industria.
- 1992: secretario de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, acompañando a Carlos Grosso.
- 1993-1997: secretario de Interior del Ministerio del Interior, bajo las gestiones de Carlos Corach y Carlos Ruckauf durante el menemismo, etapa de la que siempre remarcó que nunca se sintió menemista.
- 1994: convencional constituyente por la Capital Federal en la reforma de la Constitución Nacional.
- 1999: dirigió la campaña presidencial de Eduardo Duhalde.
- 2000: acompañó la candidatura porteña de Domingo Cavallo y Gustavo Beliz.
- 2002-2003: durante la presidencia interina de Duhalde, encabezó la Casa de Moneda y la Secretaría de Seguridad Interior.
- 2003-2004: síndico general de la Nación (SIGEN), designado por Néstor Kirchner.
- Julio 2005 – diciembre 2007: ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación. Su cercanía personal con Alberto Fernández, forjada en el peronismo porteño, fue clave para esa designación.
Ese recorrido —de Bittel a Duhalde, de Cavallo-Beliz a Kirchner— lo consolidó como un dirigente de perfil bajo, poco afecto a la exposición mediática, capaz de tender puentes entre tribus del PJ que muchas veces se miraban con recelo entre sí.
El capítulo diplomático

En 2019, ya presidente Alberto Fernández, lo designó embajador argentino en Uruguay, cargo que se formalizó en 2020 y que ejerció hasta el final de esa gestión, en 2023. Fue su última función pública. Antes, durante la presidencia de Cristina Kirchner, había sido propuesto como embajador ante el Vaticano, pero la Santa Sede rechazó su acreditación; trascendió en su momento que la objeción se debía a que Iribarne estaba divorciado.
Producción intelectual
Además de su carrera pública, Iribarne escribió tres libros —Cuatro años de gestión (1994), Buenos Aires 2000, integrada y solidaria (2000) y Justicia y Derechos Humanos, Políticas Permanentes (2007)— y compiló Letras contra el miedo, sobre la resistencia de intelectuales peronistas durante la dictadura.
Repercusiones políticas
La noticia generó reacciones en distintos sectores del peronismo. El diputado nacional y exministro de Defensa Agustín Rossi lo despidió como “defensor de la causa peronista siempre. Compañero consecuente con ideas, de gran calidez y bonhomia”. El exministro del Interior Aníbal Fernández escribió: “Que Dios te bendiga querido amigo”. Y el actual embajador argentino en India, Mariano Caucino, lo recordó como representante de “una generación que procuró construir un peronismo democrático y moderno”.
Nota en desarrollo. Se actualizará con más información sobre el velatorio y nuevas repercusiones políticas.