
La ley 14.836, sancionada en 2016 como parte del acuerdo de gobernabilidad entre María Eugenia Vidal y Sergio Massa, vuelve a ser el centro de las conversaciones políticas en los distritos bonaerenses. Con las elecciones municipales de 2027 en el horizonte —y el ciclo de Axel Kicillof como gobernador llegando a su fin—, más de la mitad de los intendentes de la provincia enfrentan una barrera legal que les impide buscar un mandato más.

El peronismo, la fuerza más castigada
El PJ es quien más acusa el golpe. Gobierna 84 municipios en la provincia y más de la mitad de sus intendentes no podrán volver a presentarse. Entre los impedidos hay figuras de peso del conurbano alineadas con Kicillof: Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada) y Fernando Espinoza (La Matanza).
Tampoco podrán competir intendentes con fuerte arraigo territorial como Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno) y Federico Achával (Pilar). En la segunda sección también quedan afuera Andrés Watson (Florencio Varela), Lucas Ghi (Morón) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
La Cámpora suma tres intendentes impedidos: Mayra Mendoza (Quilmes), Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes) e Iván Villagrán (Carmen de Areco). El Frente Renovador —que promovió la propia ley en 2016— pierde seis: entre ellos, Juan Andreotti (San Fernando) y Javier Osuna (Las Heras).
La UCR pierde a sus baluartes históricos
El radicalismo tiene 27 intendentes en la provincia y 17 de ellos con el boleto picado. Los casos más simbólicos son los de Miguel Lunghi, quien gobernó Tandil durante 24 años consecutivos, y Miguel Gargaglione, que hizo lo propio en San Cayetano durante dos décadas. Ambos dejan sus sillones sin chance de disputarlos nuevamente.

La Libertad Avanza: la más beneficiada
Con apenas cinco intendentes alcanzados por la ley, La Libertad Avanza es quien menos pierde. El caso más resonante es el de Guillermo Montenegro, que asumió en el Senado y gobierna Mar del Plata a distancia. También están impedidos Diego Valenzuela (Tres de Febrero), quien regresa al Senado bonaerense tras un frustrado intento de desembarco en el gobierno nacional, y otros jefes comunales que se acercaron al espacio libertario: Lisandro Matzkin (Coronel Pringles), Jorge Etcheverry (Lobos) y Francisco Ratto (San Antonio de Areco).
El PRO suma tres nombres: Pablo Petrecca (Junín), Javier Martínez (Pergamino) y Sebastián Abella (Campana). Entre los vecinalistas, están afectados Jaime Méndez (San Miguel) y Guillermo Britos (Chivilcoy), entre otros.
La salida que mira a la Justicia
Con escasas chances de que la Legislatura cambie la ley —la Cámpora y el massismo se opusieron en junio de 2025 cuando el Senado aprobó reelecciones indefinidas solo para legisladores, excluyendo a los intendentes—, la mirada se dirige a la Suprema Corte provincial. El tribunal funciona con apenas tres miembros y el gobierno pretende completarlo. Una eventual impugnación judicial del límite de mandatos podría llegar allí.
Kicillof impulsó en 2026, año sin elecciones en la provincia, un paquete de reformas electorales que incluye reelecciones indefinidas para intendentes. El pedido del juez federal Alejo Ramos Padilla de debatir la Boleta Única Papel y las PASO en la Legislatura abre una ventana de negociación. Pero el camino es estrecho: la pregunta es si el gobernador podrá incluir a sus intendentes en un acuerdo más amplio o si enfrentará otro revés en la interna peronista.
Fuentes: Datos electorales de la provincia de Buenos Aires · Ley 14.836 (2016), L.P
GENIAL ERA HORA QUE SE TERMINE EL ADOCTRINAMIENTO DE LOS KIRCHNERISTAS Y TODO SIMPATIZANTE PERONISTA QUE POR AÑOS SE ADUEÑARON MEDIANTE LA COMPRA DE VOTOS JUGANDO CON LA NECESIDAD DE LA GENTE