
Más de 60% no votaría hoy la reelección de Milei. No es crisis, es el valle. El momento donde el ajuste ya pegó y la mejora todavía no llegó.
¿Qué lo rompió? Tres cosas.
1. Libra, que dejó de ser anécdota y se convirtió en símbolo de gestión opaca.
2. Adorni, que pasó de vocero a acusado, y cuando el comunicador eclipsa al mensaje, algo falló.
3. La pelea interna, que termino con Spagnuolo contando secretos, instalando la imagen de un gobierno más ocupado en la suya que en el bolsillo.
Todo eso le cayó encima a Karina justo cuando necesitaba consolidar el armado para 2025.
El problema estructural es otro: el tercer año mata a todos. Menem, Kirchner, Macri, todos cayeron fuerte después de una buena elección de medio término. La luna de miel se acaba, la épica se gasta y queda la gestión sola frente al espejo.
¿Cómo se vuelve a crecer? El RIGI puede ser titular pero no se siente en la mesa. La baja de la inflación suma, pero si el salario no la acompaña, el mérito se evapora. Romper a la oposición funciona para no perder, no para ganar.
En el fondo, la estrategia hoy es la que describió Riquelme mejor que ningún consultor: ser menos malos que el resto. Sirve para sobrevivir.
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