REDACCIÓN · LA ROSCA DIGITAL●LUNES 15 DE JUNIO DE 2026● 3 MIN DE LECTURA
El feriado nacional de este lunes 15 de junio conmemora el Paso a la Inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes, el militar y político salteño que organizó la defensa de la frontera norte durante la Guerra de la Independencia. La fecha histórica es el 17 de junio —día de su muerte, en 1821—, pero este año cae miércoles y, por tratarse de un feriado trasladable, el descanso se corrió al lunes anterior para formar un fin de semana largo.
Güemes murió a los 36 años, el 17 de junio de 1821, en la Cañada de la Horqueta, cerca de la ciudad de Salta. Fue el único general patriota caído en territorio argentino durante la guerra contra los realistas. Sus restos descansan hoy en el Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral de Salta.
De cadete a oficial del Ejército del Norte
Nació el 8 de febrero de 1785 en la ciudad de Salta. Estudió en el Colegio San Carlos de Buenos Aires, pero a los 14 años se incorporó al ejército como cadete en la Compañía del 3er Batallón del Rey. Su desempeño fue notorio en las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y más tarde en la Quebrada de Humahuaca y en el triunfo de Suipacha, en 1810.
Integró luego el Ejército del Norte, a las órdenes de Manuel Belgrano. De regreso en su tierra, asumió la misión que lo volvería decisivo: contener al enemigo en la frontera norte con los recursos que tuviera a mano.
La Guerra Gaucha y “Los Infernales”
Al frente de milicias de gauchos salteños y jujeños, Güemes desarrolló una táctica de guerra irregular que pasó a la historia como la Guerra Gaucha. Fue pionero en el uso de tácticas de guerrilla, aprovechando el conocimiento del terreno y la movilidad de sus hombres. Cada vez que los realistas salían de Salta o Jujuy, los gauchos los hostigaban con ataques rápidos, a veces varias veces al día, impidiéndoles retirarse con el botín de sus saqueos.
Con esa estrategia, y casi sin apoyo del resto de las provincias, frenó al menos seis invasiones del ejército realista, conservando así el resto del actual territorio argentino. Su ejército, conocido como “Los Infernales”, se transformó en el muro de contención del norte.
El aporte fue reconocido por el propio José de San Martín. Lo nombró Comandante de avanzada del Río Pasaje y, en 1820, le envió los despachos de General en Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú. La cuenta era simple: sin Güemes frenando a los realistas por el noroeste, no había maniobra de pinzas posible en el plan continental sanmartiniano.
Gobernador de Salta y enemigo de los poderosos locales
El 6 de mayo de 1815, el Cabildo de Salta lo designó gobernador de la Intendencia de Salta —que abarcaba las actuales Salta, Jujuy y la región boliviana de Tarija—, cargo en el que sería reelecto en 1819. Gobernó la provincia de forma casi continua durante seis años, hasta sus últimos meses de vida.
Su gestión le ganó enemigos puertas adentro. Suspendió arriendos, expropió bienes de españoles que no colaboraban con la causa y pidió préstamos forzosos para sostener la guerra, medidas que generaron un fuerte rechazo entre los sectores acomodados y derivaron en su aislamiento político.
La emboscada y la agonía
El 7 de junio de 1821, Salta fue invadida por 400 infantes realistas al mando del coronel José María “Barbarucho” Valdez, que contaba con el apoyo de opositores locales. Güemes, líder de Los Infernales, fue herido en la espalda mientras intentaba romper el cerco a caballo.
Logró escapar junto a sus gauchos y agonizó durante diez días, sin abandonar la lucha ni negociar su rendición. Murió el 17 de junio. Según la tradición histórica, sus últimas palabras a sus hombres apuntaron al legado que dejaba:
“Voy a dejarlos, pero me voy tranquilo, porque sé que tras de mí quedan ustedes, que sabrán defender la patria.”ATRIBUIDO A MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES — JUNIO DE 1821
El objetivo final no llegó a verlo: la expulsión definitiva de los realistas de Salta recién se concretaría semanas después de su muerte.