Mauricio Macri encabezó el viernes en San Salvador de Jujuy la sexta edición de “Próximo Paso”, la gira federal con la que el PRO recorre el país desde marzo, cuando el diputado Fernando de Andreis asumió la secretaría general del partido. Fue su primera aparición pública con contenido político en tres meses.

La actividad tuvo tres tramos: una reunión institucional con el gobernador Carlos Sadir (UCR) en la Casa de Gobierno provincial, un encuentro reservado con presidentes partidarios del PRO del NOA y el acto central en el Hotel Altos de la Viña, con dirigentes de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.

Mauricio Macri habla ante militantes en un acto al aire libre en Jujuy

Apoyo y reproche, en la misma frase

En su discurso, Macri combinó respaldo y crítica al Gobierno. Sostuvo que su espacio apoyó a la gestión de Javier Milei “como nunca nadie lo hizo sin ser gobierno” para que pudiera sacar adelante las leyes que consideraba necesarias, y calificó el ajuste fiscal logrado por el oficialismo como un hecho “inédito en la historia argentina”.

A la vez, marcó un límite: le reprochó al Presidente no haberle dado lugar a su pedido de coordinar mejor los equipos de gobierno, algo que —dijo— le transmitió personalmente en varias ocasiones. También relativizó la calidad del resultado fiscal y reclamó que la inflación baje a un dígito anual, con menor riesgo país y mayor acceso al crédito.

Mauricio Macri conversa con una joven durante su recorrida por Jujuy

La negociación electoral sigue sin definiciones

El acto se dio horas después de que los negociadores del PRO, Cristian Ritondo y De Andreis, reconocieran que aún están “lejos de un acuerdo electoral” con La Libertad Avanza, tras una cuarta reunión con el jefe de Gabinete Diego Santilli y el subsecretario Eduardo “Lule” Menem, ambos delegados de Karina Milei. Consultado por su charla con Sadir, Macri fue igual de esquivo: la calificó de “muy agradable” pero evitó confirmar si hubo avances en algún pacto electoral para la provincia.

Mauricio Macri junto a un dirigente local durante el acto en Jujuy

El trasfondo: la interna por discapacidad

La visita ocurrió en medio de un enfriamiento entre el PRO y el Gobierno por los cambios que el Presupuesto 2027 introduce en las prestaciones y pensiones por discapacidad. El bloque de Ritondo calificó esos cambios como “invotables”, y el partido difundió un comunicado en el que sostuvo que “en el manejo de la política de discapacidad, el Gobierno se equivocó”. La renuncia del entonces secretario nacional de Discapacidad, Alejandro Vilches, profundizó ese cortocircuito, que además destapó una interna dentro de LLA entre Patricia Bullrich y Santilli.

La ausencia que se notó

Hernán Lacunza, el economista que el propio PRO lanzó como precandidato presidencial —un gesto que ya desafía a la cúpula libertaria, empeñada en evitar competencia interna para la reelección de Milei— no viajó a Jujuy ni fue mencionado por Macri en su discurso. En su entorno se limitaron a decir que faltó “por agenda” y que llegará a la provincia “próximamente”.

El objetivo declarado

Macri insistió en su rol de “mentor” del espacio y fijó una meta numérica: unos 150 candidatos a intendente en todo el país para las próximas elecciones. En redes sociales resumió el sentido del viaje: “construir equipos, sumar gente nueva y formar dirigentes”.