Lunes 12 de octubre de 2026. Toto Caputo no se va. Javier Milei salió este lunes a cerrar una semana de versiones sobre el futuro del ministro de Economía y lo hizo sin matices: en Radio Mitre calificó los rumores de salida como “una pelotudez del tamaño de una casa” y describió su vínculo con Caputo como “simbiótico”.
El Presidente fue más allá del respaldo. Dijo que las versiones aparecieron justo cuando el ministro se reunía con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, en la asamblea del organismo en Tailandia, y que intentar debilitar a Economía en ese momento es una “traición a la Patria”.
Una crisis que nació en la Casa Rosada
El episodio tuvo origen en un gesto del propio Gobierno. El lunes 5, Milei llevó al economista Alberto Ades, financista de Wall Street y doctor por Harvard, a exponer ante el gabinete, algo inusual en una administración donde la economía suele explicarla el Presidente. Caputo no asistió: informó que se sentía mal y esa misma noche estuvo más de una hora en el streaming del Gordo Dan. La coincidencia alimentó las versiones.
El jueves 8, Ades publicó dos extensos posteos en X en los que, tras elogiar al equipo económico, planteó preguntas incómodas: si la política monetaria es demasiado restrictiva y si ayudaría un tipo de cambio real más alto. Las versiones sobre un reemplazo ganaron fuerza. Caputo respondió en esa red que era su primera vez al frente del ministerio, corrigiendo a un usuario que lo ubicaba en su segundo paso, y que no iba a renunciar. Ades, por su parte, dijo en Radio Mitre que no quiso reemplazarlo.
Los mercados tampoco acompañaron: pocos días después de la Argentina Week en París, el Merval cayó 2,5% a mitad de semana y el riesgo país ronda los 600 puntos.
Por qué Caputo se queda
Sacar al ministro hoy tendría un costo político y financiero alto. Implicaría admitir un cambio de rumbo en plena negociación con el FMI, con un vencimiento de US$ 5.348 millones en bonos dollar-linked este mes, para el que el Tesoro prepara un canje de deuda, y con las elecciones de 2027 en el horizonte.
Además, el rumbo económico responde, según el propio Milei, a sus lineamientos, de modo que reemplazar al ministro no lo modificaría. Y Ades, por lo pronto, negó pretender el cargo: sus planteos son correcciones al programa, no una candidatura.
La discusión que sigue abierta
El respaldo presidencial cierra el capítulo de los nombres, no el del rumbo. Según trascendió en el oficialismo, en el entorno de Karina Milei preocupa el impacto de la recesión sobre la elección del año próximo y piden aflojar el ajuste, mientras Caputo resiste. La tensión se replica en la discusión por las PASO: Caputo y Santilli buscan eliminarlas cuanto antes, y Menem condiciona las alianzas con los gobernadores y no comparte esa urgencia.
A eso se suman los números del propio ministro. La Auditoría General de la Nación informó una pérdida de US$ 1.023 millones del Banco Central por operaciones con oro durante 2025; el BCRA lo rebatió y habló de una cobertura con un resultado neto positivo de US$ 2.505 millones por su posición en ese metal. Milei, por su parte, aseguró contar con US$ 125.000 millones para enfrentar una corrida en el año electoral, una cifra que ya generó dudas en el mercado.
Por ahora, Toto no se va. Lo que está por verse es cuánto margen tendrá para sostener el programa sin cambios si la actividad y las encuestas no acompañan, y qué resultado trae de su reunión con el FMI.
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