Tedeum: la foto del poder

El 25 de Mayo dejó una postal incómoda para el Gobierno: Milei con su círculo cerrado, Villarruel afuera del sistema y la Iglesia marcando el clima político antes de que arranque la verdadera pelea por 2027.

El Tedeum del 25 de Mayo dejó algo más importante que una homilía: fue una radiografía del poder real de la Argentina libertaria. En apenas una mañana, entre la Casa Rosada, el Cabildo y la Catedral Metropolitana, quedaron expuestas las nuevas jerarquías, los desplazados y las internas que atraviesan al Gobierno.

Javier Milei llegó caminando rodeado por el núcleo más duro de su esquema político. Karina Milei a un lado. Santiago Caputo orbitando cerca. Martín Menem consolidado como brazo parlamentario. La escena no fue casual. En Balcarce 50 reconocen que el Presidente decidió cerrar el círculo de confianza después de meses de desgaste interno y fugas de poder.

La gran ausente fue Victoria Villarruel. Ya ni siquiera se discute la ruptura: se discute cuánto falta para que sea irreversible. En los pasillos oficiales algunos hablaban directamente de “vice decorativa”. Otros iban más lejos: “La sacaron del sistema”. Su ausencia terminó siendo más ruidosa que cualquier presencia.

Karina Milei fue quizás la figura más observada del día. Funcionarios, legisladores y dirigentes pasaron buena parte de la mañana leyendo gestos mínimos de la secretaria general.

Santiago Caputo también concentró miradas. Su aparición en primera línea buscó mostrar normalidad. Pero cerca del Gobierno admiten que la pelea por el control del armado 2027 no cesa.

Patricia Bullrich apareció integrada, pero no cerca. Cas como si no quisieran verla o escucharla. Lo que si se escucho fue el fandom de pato que grito “ Patricia Presidente” que fue respondido con una sonrisa conplice.

El dato político más hablado pasó por Jorge Macri. Hubo saludo, foto y cierta cordialidad. Nada efusivo. Pero suficiente señal de distensión después del amague del año anterior.

La homilía de Jorge García Cuerva volvió a incomodar al oficialismo. Habló de odio, agresión permanente y “terrorismo en redes”. En las primeras filas varios funcionarios evitaron gestos, pero después admitían en privado que el mensaje estaba dirigido directamente al clima político libertario y a las usinas digitales que orbitan alrededor del Gobierno.

El Tedeum dejó una postal: que gobernadores, empresarios y dirigentes tradicionales observan. El poder mas concentrado, los confictos internos a flor de piel, y un escenario para el acto que recuerda la posicion de la iglesia un año antes de las elecciones

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