
La definición de clase media en la Ciudad volvió a correr la línea hacia arriba. Según los últimos datos oficiales, una familia tipo necesita ingresos superiores a los $2,3 millones mensuales para ser considerada dentro de ese segmento.
El dato refleja el fuerte aumento del costo de vida urbano y el deterioro del poder adquisitivo acumulado en los últimos años. Alquileres, expensas, servicios, educación y alimentos explican gran parte de la presión sobre los ingresos familiares.
La cifra también deja en evidencia una transformación silenciosa: sectores que históricamente se percibían como clase media hoy quedan cada vez más cerca de niveles de vulnerabilidad económica. Tener empleo formal o ingresos estables ya no alcanza necesariamente para sostener capacidad de ahorro, consumo o previsibilidad.
Detrás de la discusión estadística aparece una pregunta más profunda: cuánto cuesta hoy, en términos reales, sostener un estándar de vida medio en Buenos Aires.