
La Confederación General del Trabajo anunció que realizará un paro general el mismo día en que la Cámara de Diputados debata la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
La decisión fue tomada por el Consejo Directivo de la central obrera y será una medida sin movilización formal, aunque podría impactar en el transporte público si los gremios del sector adhieren.
Qué reclama la CGT
La conducción sindical sostiene que el proyecto implica una quita de derechos laborales, principalmente en:
• Modificaciones en el régimen de indemnizaciones.
• Cambios en modalidades de contratación.
• Ajustes en la regulación de conflictos laborales.
• Nuevas figuras contractuales vinculadas a economías digitales.
Para la CGT, la iniciativa flexibiliza el mercado laboral y debilita la protección del trabajador.
Qué busca el Gobierno
El oficialismo argumenta que la reforma apunta a:
• Reducir la litigiosidad laboral.
• Fomentar el empleo formal.
• Modernizar el sistema de contratación.
• Dar previsibilidad a empleadores.
El Gobierno necesita asegurar los votos en Diputados para evitar que el proyecto vuelva al Senado, donde podría modificarse o demorarse.
Impacto político
La medida sindical introduce presión directa sobre el Congreso en el momento de la votación. No es un paro anticipado ni posterior: está diseñado para coincidir con el tratamiento legislativo.
Esto reordena el escenario político:
• Reactiva el rol de la CGT como actor central.
• Tensiona la relación entre el Gobierno y el sindicalismo.
• Obliga a los bloques dialoguistas a definir posición bajo presión social.
La votación será clave no solo en términos laborales, sino también en términos de equilibrio de poder entre el Ejecutivo, el Congreso y el movimiento sindical.