The Chief of Staff y el dilema 2027

Con el PRO debilitado y el 2027 abierto, la gestión se concentra donde se decide qué avanza, qué se frena y quién paga el costo.

El funcionario que nadie votó y todos consultan

En la Ciudad hay un dato político que ya no circula solo en off: mientras el PRO enfrenta su escenario electoral más incierto desde 2007, el poder interno se concentra cada vez más en una figura técnica, silenciosa y no electiva.

El Chief of Staff porteño, Gabriel Sánchez Zinny, no encabeza listas ni construye territorio. Pero coordina la gestión del gobierno de Jorge Macri y, en un momento de fragilidad política, eso vale más que una banca.

Poder administrativo en tiempos de desgaste

El PRO ya no tiene el margen cómodo de otros ciclos. La marca perdió volumen, el oficialismo nacional disputa el electorado de centro-derecha y la Legislatura exige negociación quirúrgica.

En ese contexto, la respuesta fue orden interno.

Sánchez Zinny concentra coordinación, filtra decisiones, articula ministerios y baja prioridades. Ministros que consultan antes de anunciar. Secretarios que calibran movimientos. Áreas que no avanzan sin alineamiento previo.

No es épica. Es control.

El Sur como pieza estratégica

El tablero más sensible es el sur porteño. La órbita de la Corporación Buenos Aires Sur volvió a adquirir centralidad en el esquema de poder. El sur es obra pública, desarrollo urbano, crédito internacional, suelo y narrativa social.

Quien ordena esa ingeniería no solo administra presupuesto: administra futuro político.

En paralelo, la relación legislativa —incluido el vínculo con la jefa libertaria Pilar Ramírez— forma parte del equilibrio fino que sostiene gobernabilidad en un escenario fragmentado.

El dilema real

La pregunta no es si el Chief of Staff acumula poder.

La pregunta es si esa concentración administrativa puede compensar un desgaste político estructural.

El PRO entra en un ciclo donde ya no alcanza con gestionar mejor que el resto. Necesita volver a convencer.

Y ahí aparece el dilema 2027:

cuando la política se debilita, la gestión se vuelve más central.

Pero cuando se vota, lo que se evalúa no es solo la eficiencia.

Es el liderazgo.

El Chief of Staff puede ordenar el sistema.

Lo que está en juego es si el sistema alcanza para sostener la Ciudad.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio