Para amigos asi, prefiero enemigos.

El armado del intendente de La Matanza abre una grieta inesperada dentro del propio peronismo: dirigentes de la oposiciĂłn entran al gabinete mientras el kirchnerismo local mira con desconfianza. En el distrito mĂĄs grande del paĂ­s, cada movimiento ya se lee en clave de poder.

La Matanza volviĂł a ser escenario de una jugada polĂ­tica que generĂł ruido dentro del peronismo bonaerense. El intendente Fernando Espinoza (PJ) decidiĂł ampliar su gabinete incorporando dirigentes provenientes de la oposiciĂłn. Entre ellos aparece HĂ©ctor “Toty” Flores, histĂłrico dirigente de la CoaliciĂłn CĂ­vica de Elisa CarriĂł, ademĂĄs de dos exconcejales vinculados al PRO. ïżŒ

La decisiĂłn generĂł malestar en sectores del peronismo, especialmente en La CĂĄmpora, donde sostienen que en un distrito histĂłricamente peronista como La Matanza sobran cuadros propios para ocupar cargos de gestiĂłn.

Desde el entorno del intendente defendieron la jugada. El exdiputado Miguel Saredi, uno de los voceros del armado local, saliĂł a respaldar la incorporaciĂłn de dirigentes de otros espacios. Si el mismo Saredi que fue candidato de Macri en 2015. ïżŒ

En el fondo, la discusiĂłn no es solo ideolĂłgica sino de poder. La Matanza es el distrito mĂĄs grande de la provincia y una pieza central del tablero electoral bonaerense, por lo que cualquier movimiento interno impacta en la disputa entre intendentes, kirchnerismo y el armado provincial de Axel Kicillof.

La pregunta que empieza a circular en el peronismo es simple y brutal:
si un intendente del PJ empieza a llenar su gabinete con dirigentes del PRO o de la Coalición Cívica, ¿está construyendo un gobierno de coalición
 o ya no confía en los propios?

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