La pobreza bajó a 28,2% en el segundo semestre de 2025

El INDEC informó una pobreza de 28,2% y una indigencia de 6,3% en el segundo semestre de 2025. La cifra mostró una baja frente al semestre previo, aunque el impacto social sigue siendo significativo en términos absolutos.

El INDEC informó que la pobreza alcanzó al 28,2% de las personas y la indigencia al 6,3% en los 31 aglomerados urbanos relevados durante el segundo semestre de 2025. La medición mostró una baja respecto del semestre anterior y ubicó a cerca de 13 millones de personas por debajo de la línea de pobreza.  

El dato difundido este 31 de marzo por el INDEC mostró una reducción frente al primer semestre de 2025, cuando la pobreza había sido de 31,6% y la indigencia de 6,9%. En esta nueva medición, el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza fue de 21,0%, mientras que el de hogares indigentes quedó en 4,8%.  

En términos absolutos, la baja estadística no elimina la magnitud del fenómeno: el número equivale a cerca de 13 millones de personas en situación de pobreza. A la vez, el informe vuelve a mostrar una incidencia más alta entre los menores: en la franja de 0 a 14 años, la pobreza llegó al 41,3%.  

El reporte también expone diferencias territoriales. El NEA registró la mayor incidencia de pobreza, con 32,7%, seguido por el NOA con 28,4% y el Gran Buenos Aires con 28,3%. Entre las regiones con menores niveles aparecieron la Patagonia, con 25,4%, y la Pampeana, con 26,2%.  

Para el Gobierno, el número funciona como un dato relevante para respaldar la desaceleración de la inflación y la mejora de algunas variables sociales. Para la oposición, en cambio, el foco seguirá puesto en el volumen todavía alto de personas afectadas y en la persistencia de núcleos críticos, sobre todo en la pobreza infantil. Ambas lecturas conviven sobre una misma base: hubo una baja semestral, pero el problema social sigue siendo estructural.  

Más allá de la disputa política, el dato abre una discusión que probablemente siga en las próximas semanas: cuánto de esta mejora puede consolidarse en el tiempo y cuánto depende de la evolución del empleo, los ingresos y la inflación en 2026.  

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio