La carrera de la imagen: liderazgo ajustado y alto nivel de rechazo

Una medición nacional de la Consultora Giacobbe muestra un escenario político fragmentado: Patricia Bullrich y Javier Milei encabezan la imagen positiva, pero ninguno logra despegar con amplitud. El resto del sistema exhibe niveles de rechazo elevados.

La política argentina atraviesa una etapa de competencia permanente. Aunque no haya calendario electoral inmediato, los dirigentes ya disputan posicionamiento. Una medición nacional de imagen pública elaborada por la Consultora Giacobbe vuelve a ordenar el tablero y deja un dato central: no hay liderazgo dominante.

En el ranking de imagen positiva encabeza Patricia Bullrich con 44%, seguida muy de cerca por el presidente Javier Milei con 43%. Más atrás aparecen Axel Kicillof (26%), Mauricio Macri (23%), Cristina Fernández (22%) y Victoria Villarruel (19%).

Pero el análisis no se agota en la columna de aprobación.


Polarización estable

Según la misma medición, Bullrich registra 46% de imagen negativa, mientras que Milei alcanza 47%. Es decir, ambos combinan altos niveles de aprobación con niveles de rechazo similares.

Kicillof presenta 57% de negativa a nivel nacional.

Macri, 51%.

Cristina Fernández, 61%, el registro más alto del cuadro.

Villarruel, 47%.

El patrón es claro: la polarización sigue siendo el rasgo estructural del sistema político argentino.


Oficialismo: competencia interna de volumen

Que Bullrich y Milei aparezcan prácticamente empatados en imagen positiva introduce una variable interesante dentro del oficialismo. Para un Presidente en ejercicio, sostener un 43% de positiva implica mantener base consolidada. Pero el liderazgo en el indicador por parte de una ministra también muestra que el electorado oficialista no se concentra exclusivamente en una figura.

No se trata de disputa explícita, sino de volumen político compartido.


Oposición: techo visible

En el espacio opositor, los números confirman una dificultad persistente para ampliar consensos nacionales. Tanto Kicillof como Cristina Fernández muestran altos niveles de rechazo, lo que limita cualquier proyección más allá de su núcleo propio.

Macri, en tanto, mantiene presencia pero también exhibe un techo claro en términos de imagen pública.


El caso Villarruel

Victoria Villarruel registra 19% de imagen positiva, 23% de regular y 47% de negativa. El dato relevante es el porcentaje de opinión intermedia, que suele interpretarse como segmento potencialmente moldeable. Sin embargo, todavía no se traduce en liderazgo consolidado.


Un escenario abierto

La medición de Giacobbe no define una elección, pero sí describe el clima: ningún dirigente supera con claridad el umbral que le permita expandirse con comodidad.

El oficialismo conserva competitividad.

La oposición mantiene volumen territorial.

Pero el sistema sigue dividido en mitades intensas.

La carrera no parece estar en quién lidera hoy la positiva, sino en quién logra reducir su rechazo.

Y en la Argentina actual, ese suele ser el verdadero desafío.


LA ROSCA DIGITAL

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