Estación Buenos Aires: la década de la casa propia sin garante

El derrumbe en el subsuelo del complejo no es solo un problema estructural. Es el síntoma de una política pública que atravesó cuatro gobiernos y terminó sin un responsable claro.


El hecho: lo que pasó hoy

A las 4.45 de la madrugada, un llamado al 911 alertó sobre un derrumbe en el complejo Estación Buenos Aires, ubicado en Mafalda al 900, en el barrio de Parque Patricios.

Al llegar, los equipos de emergencia constataron el colapso de una losa del estacionamiento subterráneo, con una afectación estimada en aproximadamente 50 por 70 metros dentro del subsuelo.

El saldo inmediato fue el siguiente:

  • Entre 60 y 70 vehículos dañados o aplastados por el hundimiento.
  • Evacuación preventiva de cientos de vecinos del complejo.
  • Según los reportes iniciales del SAME, no hubo heridos.
  • Se confirmó riesgo estructural en el sector afectado.

Peritajes técnicos deberán determinar las causas del colapso y las responsabilidades correspondientes.

Ese es el hecho.


Una política que cambió de manos cuatro veces

El complejo Estación Buenos Aires nació como parte del programa Procrear, creado en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. El objetivo era impulsar el acceso al crédito hipotecario y promover desarrollos urbanos de gran escala.

Con el gobierno de Mauricio Macri, la obra tomó velocidad y visibilidad. El proyecto avanzó y en 2019 comenzaron las primeras entregas de viviendas.

En la primera etapa del gobierno de Alberto Fernández se finalizaron sectores que venían en ejecución y se concretaron nuevas entregas. El complejo quedó formalmente concluido y habitado.

Hasta ese momento, la política pública parecía cerrarse con éxito: obra terminada, familias adentro.


El problema: se entregó la obra, no se blindó el sistema

La etapa final dejó el complejo ocupado, pero no completamente ordenado.

Hubo entrega de viviendas.

Hubo actos oficiales.

Hubo llaves.

Pero el sistema administrativo nunca terminó de consolidarse con claridad: postventa difusa, trámites demorados y responsabilidades que quedaron repartidas entre organismos.

Se cumplió el tramo visible de la política pública.

No se aseguró su estabilidad institucional.


El corte Milei: se termina el programa, sigue la cuota

En noviembre de 2024, el gobierno de Javier Milei dispuso la disolución del Fondo Fiduciario Procrear. Los créditos continuaron bajo esquema bancario, pero el programa dejó de existir como estructura estatal.

La cuota sigue.

La deuda sigue.

El programa, no.

Cuando desaparece la estructura que ordenaba el sistema, también desaparece la referencia clara ante cualquier conflicto.


Responsabilidades en tensión

Hoy la cadena de responsabilidades aparece fragmentada:

  • Consorcio y administración, encargados del mantenimiento cotidiano del complejo.
  • Constructora y dirección técnica, si los peritajes detectan vicios de obra o fallas estructurales.
  • Nación, como origen del programa de vivienda y del esquema institucional que ya no existe.

Lo que falta es una conducción clara.


El punto más delicado: las escrituras

A este escenario se suma otro problema que circula desde hace tiempo entre los adjudicatarios: parte de los vecinos aún no tiene resuelta la escritura definitiva de sus viviendas.

No es un eslogan político. Es una situación administrativa concreta.

Casa habitada.

Cuota al día.

Papel pendiente.

En un contexto normal ya genera incertidumbre. Después de un derrumbe, genera preocupación.


La década sin garante

El caso Estación Buenos Aires resume una forma muy argentina de gestionar políticas públicas:

Un gobierno la crea.

Otro la acelera.

Otro la entrega.

Otro la desarma institucionalmente.

Cada gestión capitaliza la etapa visible.

Ninguna termina de asumir el ciclo completo.

La vivienda fue bandera electoral durante años.

La garantía estructural y jurídica no lo fue.

Y cuando el hormigón cae, la pregunta deja de ser ideológica.

¿Quién es hoy el garante real de la casa propia cuando el programa que la creó ya no existe, pero las familias siguen pagando sus cuotas?

El vecino no pide ideología.

Pide un responsable.

1 comentario en “Estación Buenos Aires: la década de la casa propia sin garante”

  1. Santiago Picciani

    Che, todo bien pero se nota mucho. No veo una sola foto de Macri.
    No quieren poner también a Máximo y a Néstor??
    Daaaaaaaleeeeeee

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