Lectura política sobre cómo el Tano puede resolver la sucesión de Ezequiel Sabor sin pagar costos.


Ezequiel Sabor se va al directorio del Banco Ciudad y deja sin titular la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano. En el círculo de Jorge Macri se da por descontado que la sucesión la va a terminar de acomodar Daniel Angelici, su principal articulador político. Los apellidos que más suenan son Waldo Wolff y Francisco Quintana, y cada uno lo obliga a elegir entre sumar presencia en la Legislatura o ganar espacio en el Ejecutivo.

Hay una tercera vía que, por ahora, es una teoría: Quintana pasa a Gobierno y Karina Leguizamón asume en Justicia.

Por qué la vacante deja de ser un problema

Mover a Quintana tenía un costo evidente: dejar acéfala el área justo cuando la Ciudad encara el traspaso de la Justicia laboral, la puesta en marcha del nuevo fuero y una tanda grande de designaciones. Leguizamón resuelve eso. Preside el Consejo de la Magistratura porteño, un mandato que se cierra en diciembre, es abogada especializada en justicia penal juvenil y viene trabajando en un proyecto de Código Procesal Civil y Comercial para la Ciudad. Quintana condujo ese mismo organismo en 2022, así que ambos comparten el circuito.

Por qué Gobierno le sirve al Tano

La secretaría concentra el Registro Civil, la descentralización de servicios y la relación cotidiana con las comunas. Poner ahí a Quintana convertiría en cargo formal una influencia que Angelici ya ejerce sin título. Además, el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, sondeó durante el fin de semana a comuneros del PRO y nadie aceptó, lo que deja la puerta abierta para un nombre de peso propio.

La pieza que sostiene todo

El equilibrio se apoya en la Legislatura, donde Cristian Gribaudo es una de las mentes más finas del armado angelicista. Como secretario administrativo maneja los tiempos del cuerpo y pesa mucho más de lo que marca el organigrama: en los pasillos se le atribuye el peso de un legislador más. Perfil bajo, confianza plena del Tano y una mirada política que trasciende lo cotidiano, como mostró con Democracia algorítmica, su libro sobre inteligencia artificial. Con él adentro y una UCR porteña alineada en las votaciones clave del año, los proyectos judiciales del Ejecutivo tendrían un camino cómodo sin necesidad de una banca propia.

El saldo

Un hombre de confianza en Gobierno, continuidad en Justicia y la Legislatura bajo el ojo de Gribaudo. Angelici no tendría que elegir entre volumen legislativo y peso en el Ejecutivo: el primero ya lo tiene resuelto y sumaría el segundo.