Pettovello echó a su jefe de gabinete: la primera cabeza del escándalo de los créditos millonarios del Banco Nación

Leandro Massaccesi, hijo del exgobernador rionegrino, fue desplazado de Capital Humano después de que se conociera que accedió a un préstamo hipotecario de casi $420 millones. El caso es parte de una trama más amplia que salpica a una decena de funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza.

La ministra se enteró por redes sociales. No hubo consulta previa del funcionario. Y cayó en menos de 24 horas.

El viernes a la noche, Sandra Pettovello hizo lo que ya es una marca registrada de su gestión: le pidió la renuncia a uno de sus propios funcionarios antes de que el escándalo la desborde. El elegido fue Leandro Massaccesi, su jefe de gabinete desde agosto de 2024, quien había tomado un crédito hipotecario por casi 420 millones de pesos en el Banco Nación —uno de los montos más altos de una lista que ya tiene nombres propios y causa política.

La ministra se enteró el jueves, cuando los listados empezaron a circular en redes sociales. El nombre de Massaccesi apareció en una publicación en X. Lo llamativo, según trascendió de fuentes de la propia cartera, es que el funcionario nunca le consultó si era conveniente tomar ese crédito. No hubo aviso previo. Tampoco pedido de autorización informal. Simplemente lo hizo.

Desde Capital Humano fueron claros en el mensaje: la decisión no implica un cuestionamiento a la legalidad del préstamo, que fue tramitado por canales normales disponibles para empleados del sector público. El problema, dijeron, es de imagen y coherencia. En un ministerio que profesa la austeridad como doctrina y el perfil bajo como mandamiento, que el jefe de gabinete apareciera en una lista de funcionarios con créditos millonarios resultaba sencillamente inaceptable. “Tolerancia cero”, fue la frase que se repitió en los pasillos de la cartera.

Un escándalo que va mucho más allá de Massaccesi

El caso del exjefe de gabinete es apenas la punta del iceberg de una polémica que lleva días encendida y que el gobierno de Milei no logra apagar. Los datos surgieron de un sitio de datos abiertos llamado “¿Cuánto deben?”, creado por el programador Andrés Snitcofsky, que cruza información de la Central de Deudores del Banco Central y permite rastrear la evolución de las deudas financieras de figuras públicas.

Lo que reveló esa herramienta es un patrón: una decena de funcionarios, legisladores y operadores cercanos al oficialismo accedieron a créditos hipotecarios del Banco Nación —por montos que van desde los 112 millones hasta los 510 millones de pesos— todos otorgados durante la gestión de Daniel Tillard al frente de la entidad estatal.

Uno de los casos que más revuelo generó en redes fue el de Sharif Menem —sobrino del presidente de la Cámara— que con solo 24 años y su primer empleo formal como asesor habría accedido a un crédito de 357 millones. Otro nombre que subió la temperatura política fue el de José Francisco Lago Rodríguez, subsecretario administrativo de la SIDE, cuya aparición en la lista trasladó el escándalo al terreno de la inteligencia.

El Banco Nación salió a defenderse con un comunicado institucional: sostuvo que el proceso de otorgamiento es “homogéneo, sin excepciones”, completamente digitalizado, y destacó que su línea “+Hogares sector público” ofrece una tasa del 6% anual —entre las más competitivas del mercado— y permite financiar hasta el 90% del valor del inmueble. Pero esa explicación no cerró el debate: si todo fue regular, la pregunta que quedó flotando es por qué tantos nombres del oficialismo se concentran en la misma trama, otorgados todos durante la gestión de Tillard.

La oposición en movimiento

En el Congreso, el diputado Esteban Paulón fue uno de los primeros en mover fichas. Presentó pedidos de acceso a la información al Banco Central y al Banco Nación para conocer las condiciones exactas de cada crédito. “Llama muchísimo la atención”, declaró, y advirtió sobre la necesidad de transparencia en el manejo de la banca pública.

Más lejos fue la diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade, que presentó una denuncia penal para investigar posibles delitos de “tráfico de influencias” y “administración fraudulenta”. Frade cuestionó que los montos otorgados no se condicen con la capacidad de repago de los beneficiarios según las normas del Banco Central. En los pasillos, el caso recuerda inevitablemente al escándalo de los créditos a Vicentin, hoy en sede judicial.

El perfil del desplazado y la historia de un cargo complicado

Massaccesi llegó a Capital Humano en agosto de 2024, luego de que Fernando Szeresesky —productor de televisión y hombre de máxima confianza de Pettovello— renunciara en medio de una disputa de poder con el asesor presidencial Santiago Caputo. Su designación no fue sencilla: hubo demoras burocráticas por su licencia en la Auditoría General de la Nación, y durante las semanas previas el cargo fue ocupado transitoriamente por el macrista Lucas Fernández Aparicio. Pettovello se inclinó finalmente por el rionegrino, al que su entorno describía como “un dirigente de gestión”.

Su trayectoria política viene de Río Negro: fue concejal en Viedma y secretario de Gobierno de esa ciudad durante la intendencia de Mario Francioni. Tiene vínculos con el exsenador Miguel Ángel Pichetto. Y carga con el peso simbólico del apellido: su padre, Horacio Massaccesi, fue gobernador patagónico entre 1987 y 1995 y candidato presidencial de la UCR en 1995.

Según trascendió, el crédito de Massaccesi fue el único dentro de Capital Humano que fue aprobado después de su ingreso al ministerio. Hay otros empleados de la cartera que también aparecen en el listado, pero sus préstamos son anteriores a la gestión libertaria. Eso lo dejó expuesto.

El jefe de gabinete desplazado de Capital Humano y su descargo:

La marca Pettovello: tolerancia cero como política

La salida de Massaccesi no es un hecho aislado. Es el tercer desplazamiento ruidoso en Capital Humano en menos de un año y medio. En octubre de 2024 cayó Constanza Cassino, subsecretaria de Niñez, por una cafetera automática de dos millones de pesos y un catering de tres millones. Antes, Pablo De la Torre había sido removido por una investigación de la Oficina Anticorrupción. El ministerio acumula cerca de veinte funcionarios desplazados o renunciados desde diciembre de 2023.

La lógica que se aplica es siempre la misma: ante cualquier situación que pueda generar controversia pública, Pettovello actúa rápido y sin matices. No espera que el escándalo crezca. No negocia ni busca explicaciones alternativas. Corta. El mensaje que quiere dar es de coherencia con el discurso de austeridad que el gobierno de Milei predica hacia afuera.

El problema es que ese discurso está cada vez más tensionado por una lista que sigue creciendo. Y que, al caer Massaccesi como primera baja, lo que quedó más visible no es la firmeza de Pettovello, sino la magnitud de la trama que el propio oficialismo construyó desde adentro del Estado.

1 comentario en “Pettovello echó a su jefe de gabinete: la primera cabeza del escándalo de los créditos millonarios del Banco Nación”

  1. Un felicitado para la directora de Capital Humano, ejemplo a seguir por el resto.
    Nadie habla si cometieron un acto ajeno a la ley, los créditos deben ser para todos igual no solo para funcionarios o legisladores, bien expulsado y que lo devuelva por el riesgo de no poder pagar la cuota

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