Karina ya ordena el 2027

Sin anuncios formales ni fotos épicas, Karina Milei empezó a mover las fichas del futuro. Tres nombres, tres territorios y una señal clara hacia adentro y hacia afuera de La Libertad Avanza.

No hubo conferencia de prensa.

No hubo acto.

No hubo comunicado oficial.

Pero en política, cuando los gestos se repiten, la decisión ya está tomada.

En La Libertad Avanza comenzó a consolidarse una lectura que ya circula sin demasiadas objeciones: Karina Milei empezó a ordenar el 2027. Y lo hace con una lógica clásica de poder, lejos del experimento libertario inicial y cada vez más cerca de un partido vertical.

El esquema que se comenta en despachos, armados y mesas chicas es concreto:

  • Javier Milei, reelección presidencial.
  • Manuel Adorni, proyectado como candidato a Jefe de Gobierno porteño.
  • Sebastián Pareja, como referencia central para disputar la Provincia de Buenos Aires.

Tres nombres. Tres distritos estratégicos. Un solo comando político.

Adorni aparece como la figura elegida para la Ciudad no solo por su nivel de conocimiento público, sino por algo más valorado en el círculo íntimo del poder libertario: disciplina política. No tiene armado propio, no disputa liderazgo y ejecuta línea sin matices. En una CABA acostumbrada a liderazgos autónomos, Karina prioriza control antes que volumen.

En la Provincia, el rol de Pareja responde a otra necesidad: estructura. La Buenos Aires profunda no se gana con redes ni con vocerías televisivas. Se gana con fiscales, acuerdos locales y armado territorial. Pareja cumple ese rol y responde directamente a Karina.

Pero el dato político no está solo en los nombres que avanzan, sino en los que quedan desplazados.

Patricia Bullrich y Diego Santilli, dos dirigentes con peso propio y recorrido electoral, pierden centralidad dentro del esquema libertario. No hay ruptura pública ni conflicto abierto, pero sí un corrimiento evidente. La etapa de los aliados con agenda propia parece cerrarse.

El mensaje interno es tan simple como contundente:

en La Libertad Avanza no hay cogobierno.

Karina no busca socios. Busca ejecutores.

No arma mesas amplias. Arma cadenas de mando.

Con este movimiento, el oficialismo empieza a dejar atrás la lógica de coalición electoral para adoptar la de partido de poder, con jerarquías claras, conducción cerrada y decisiones concentradas.

El resto del sistema político todavía discute alianzas, nombres y equilibrios.

Karina, en silencio, ya empezó a escribir la lista.

Porque en política, cuando la lapicera se mueve temprano, no suele haber marcha atrás.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio