
Curiosidades post elecciones
Antes de las elecciones abundaban las teorĂas. Lo curioso es cĂłmo el resultado las barriĂł de un plumazo y dejĂł espacio para otras nuevas.
Por ejemplo: tras la votaciĂłn se evaporĂł el aire presidencial de Provincias Unidas, que tenĂa a mĂĄs de un gobernador con ganas de ser presidenciable. En otro carril, los comentarios de Macri reactivaron una vieja hipĂłtesis empresarial: la de un Galperin para NaciĂłn, que ahora se suma al prematuro listado de outsiders, donde tambiĂ©n empezĂł a circular el nombre de Dante Gebel, mencionado en medios y en algunas mesas tĂĄcticas en las Ășltimas semanas.
Otra: el triunfo de Santilli en la Provincia lo consolidĂł como figura indiscutida del PRO bonaerense, pero tambiĂ©n lo volviĂł a poner en carrera para la jefatura de Gobierno porteña. Y esa teorĂa, lejos de apagarse, crece.
En CABA, sobran nombres: Santoro, Recalde, Lousteau, Larreta, Bullrich y, ahora, el flamante jefe de Gabinete. Hay mås precandidatos que años hasta la próxima elección.
Fuera del AMBA, los movimientos tambiĂ©n se sienten. En Mendoza, el gobierno provincial podrĂa comenzar a reasignar recursos frente a una eventual presiĂłn de LLA o la formaciĂłn de nuevas alianzas. Un discurso de âfuturoâ y âbaja intervenciĂłnâ podrĂa funcionar, aunque con el riesgo de despertar reclamos por mĂĄs gasto social. Petri reciĂ©n asumirĂa el rol de candidato a gobernador en 2026, pero el senador SuĂĄrez ya se tiene fe.
En San Juan, el escenario se abre para las fuerzas locales que buscan ganar terreno frente a los sellos nacionales. Si una alternativa provincial logra capitalizar el descontento, podrĂa reconfigurar la relaciĂłn con la NaciĂłn. El peronismo uñaquista ve allĂ una oportunidad de regresar sin el peso de Gioja ni el kirchnerismo.
En CĂłrdoba, la falta de unidad dentro del peronismo deja libre el camino para la derecha o el centro-derecha. La âpaliza violetaâ fue dura, aunque esperada por el oficialismo de Llaryora. Mientras tanto, Schiaretti mantiene conversaciones con Pichetto para posicionarse como figura de equilibrio en el Congreso.
Y en Santa Fe, los conflictos internos de gestiĂłn empiezan a alterar el clima polĂtico. Las nuevas alianzas buscan mostrarse con âmĂĄs gestiĂłnâ y âmenos relatoâ. En paralelo, la CGT local acaba de unificarse tras veinte años, un dato que podrĂa reordenar el tablero sindical y partidario.
La polĂtica argentina no descansa: apenas se cuentan los votos, ya empieza otra campaña.
Antes de las elecciones abundaban las teorĂas. Lo curioso es cĂłmo el resultado las barriĂł de un plumazo y dejĂł espacio para otras nuevas.
Por ejemplo: tras la votaciĂłn se evaporĂł el aire presidencial de Provincias Unidas, que tenĂa a mĂĄs de un gobernador con ganas de ser presidenciable. En otro carril, los comentarios de Macri reactivaron una vieja hipĂłtesis empresarial: la de un Galperin para NaciĂłn, que ahora se suma al prematuro listado de outsiders, donde tambiĂ©n empezĂł a circular el nombre de Dante Gebel, mencionado en medios y en algunas mesas tĂĄcticas en las Ășltimas semanas.
Otra: el triunfo de Santilli en la Provincia lo consolidĂł como figura indiscutida del PRO bonaerense, pero tambiĂ©n lo volviĂł a poner en carrera para la jefatura de Gobierno porteña. Y esa teorĂa, lejos de apagarse, crece.
En CABA, sobran nombres: Santoro, Recalde, Lousteau, Larreta, Bullrich y, ahora, el flamante jefe de Gabinete. Hay mås precandidatos que años hasta la próxima elección.
Fuera del AMBA, los movimientos tambiĂ©n se sienten. En Mendoza, el gobierno provincial podrĂa comenzar a reasignar recursos frente a una eventual presiĂłn de LLA o la formaciĂłn de nuevas alianzas. Un discurso de âfuturoâ y âbaja intervenciĂłnâ podrĂa funcionar, aunque con el riesgo de despertar reclamos por mĂĄs gasto social. Petri reciĂ©n asumirĂa el rol de candidato a gobernador en 2026, pero el senador SuĂĄrez ya se tiene fe.
En San Juan, el escenario se abre para las fuerzas locales que buscan ganar terreno frente a los sellos nacionales. Si una alternativa provincial logra capitalizar el descontento, podrĂa reconfigurar la relaciĂłn con la NaciĂłn. El peronismo uñaquista ve allĂ una oportunidad de regresar sin el peso de Gioja ni el kirchnerismo.
En CĂłrdoba, la falta de unidad dentro del peronismo deja libre el camino para la derecha o el centro-derecha. La âpaliza violetaâ fue dura, aunque esperada por el oficialismo de Llaryora. Mientras tanto, Schiaretti mantiene conversaciones con Pichetto para posicionarse como figura de equilibrio en el Congreso.
Y en Santa Fe, los conflictos internos de gestiĂłn empiezan a alterar el clima polĂtico. Las nuevas alianzas buscan mostrarse con âmĂĄs gestiĂłnâ y âmenos relatoâ. En paralelo, la CGT local acaba de unificarse tras veinte años, un dato que podrĂa reordenar el tablero sindical y partidario.
La polĂtica argentina no descansa: apenas se cuentan los votos, ya empieza otra campaña.