¿EL TIEMPO CURA TODO?
Del desplante al abrazo: el giro político de Milei con Jorge Macri en el Tedeum
Del desplante al abrazo: el giro político de Milei con Jorge Macri en el Tedeum
El oficialismo logró media sanción para recortar subsidios al gas en docenas de municipios. El argumento técnico existe. Pero los números, los tiempos y las negociaciones en los pasillos del Congreso cuentan otra historia.
Karina Milei borró a Villarruel de la lista de invitados al 25 de mayo. La vicepresidenta mira el acto patrio por televisión. La interna libertaria dejó de ser un rumor de pasillo: es un decreto no escrito que se ejecuta con la lapicera del ceremonial.
Una declaración judicial abrió una puerta incómoda: quién compra, quién firma y quién se queda con el agua en la Patagonia.
Angelini no fue echado. Se fue antes de que lo empujaran. Lo que ocurre entre Bullrich y el núcleo duro del Gobierno ya no admite eufemismos: es una guerra de desgaste que se libra sin estridencias pero con precisión quirúrgica.
En una entrevista exclusiva con Sección Ciudad, realizada por Daniel Rodeghiero, Roberto García Moritán avisó que quiere volver al ring porteño en 2027. No rompió con Milei, no se pegó al PRO y dejó flotando una idea: quiere tener ficha propia en la Ciudad.
Patricia Bullrich quedó en una zona incómoda del mapa político argentino: demasiado fuerte para ser solo una funcionaria, demasiado propia para ser apenas una pieza de Milei y demasiado necesaria para que el PRO pueda jubilarla del todo.
El Presidente metió PASO, financiamiento y ficha limpia en un solo paquete. Más que una reforma, parece una ofensiva para volver a correr la discusión hacia su terreno.
Análisis político | Abril de 2026
Con él se va algo más que un primer actor: se va una figura que eligió habitar los dos mundos más incómodos de la Argentina —el arte y la política.
Mientras el Gobierno sostiene el relato, por abajo ya se arma otra cosa: acuerdos, operadores y una economía que empieza a depender de eso.
En La Libertad Avanza, los fieles no siempre ascienden: a veces ganan y después estorban.
La Ciudad no elige solo un jefe de Gobierno. Elige a la persona que deberá conducir una estructura de 2.551 cargos de decisión para administrar un distrito de 3,09 millones de habitantes y más de 6 millones de viajes diarios.
Cinco meses largos después de dejar el Gobierno, Guillermo Francos reapareció en el momento justo: marcó distancia de Adorni, dejó correr su vocación para 2027 y volvió a meterse en el tablero libertario con un mensaje que en la Rosada nadie puede hacerse el distraído.
Javier Milei no perdió el poder. Pero perdió algo que, para un liderazgo construido sobre la épica del outsider impoluto, vale casi lo mismo: la sensación de blindaje.