El PJ bonaerense volviĂł a prender fuego la mecha. đ„

MĂĄximo Kirchner, hasta ahora dueño del sello, sorprendiĂł al aceptar una interna abierta. No por demĂłcrata, sino como movimiento defensivo frente al avance del eje Kicillof-intendentes. Dice que âno tiene problema con Axelâ y que âhasta lo votĂłâ, pero suena mĂĄs a ironĂa que a reconciliaciĂłn.
Kicillof busca un PJ mĂĄs amplio y menos vertical, mientras los intendentes reclaman volver al centro del tablero. MĂĄximo, en cambio, intenta sostener una estructura que lo contenga aunque el viento sople en contra.
La derrota del 26 de octubre dejĂł heridas y cuentas pendientes. La interna no es solo partidaria: define si el kirchnerismo logra sobrevivir como marca o si comienza su mutaciĂłn hacia un nuevo peronismo que ya no le pida permiso a nadie.