
La Provincia de Buenos Aires entra en una zona de turbulencia política que no se mide en encuestas sino en territorio real. De cara a 2027, decenas de intendentes no podrán volver a competir y eso abre un escenario inédito: municipios sin dueño natural, sucesiones forzadas y poder local en disputa.
No es una discusión jurídica. Es una discusión de poder concreto.
El peronismo: el gran expuesto
Es el espacio más afectado. 51 intendentes peronistas quedarán fuera de carrera si la ley no cambia. Entre ellos aparecen nombres centrales del conurbano y del interior bonaerense:
Fernando Espinoza (La Matanza),
Jorge Ferraresi (Avellaneda),
Ariel Sujarchuk (Escobar),
Lucas Ghi (Morón),
Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas),
Gustavo Menéndez (Merlo),
Fernando Gray (Esteban Echeverría),
Federico Achával (Pilar),
Andrés Watson (Florencio Varela),
Blanca Cantero (Presidente Perón),
Juan Andreotti (San Fernando),
Julio Zamora (Tigre),
Mariano Cascallares (Almirante Brown),
Mayra Mendoza (Quilmes),
Mario Secco (Ensenada),
Pablo Zurro (Pehuajó),
Ricardo Moccero (Coronel Suárez),
Leonardo Boto (Luján),
Mariel Fernández (Moreno),
Marisa Fassi (Cañuelas),
Fernando Moreira (General San Martín),
Diego Nanni (Exaltación de la Cruz),
Esteban Sanzio (Baradero),
Carlos Ferraris (Leandro N. Alem),
Germán Lago (Alberti),
Gustavo Barrera (Villa Gesell),
Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes),
Marcos Pisano (Bolívar),
Sebastián Ianantuony (General Alvarado),
Sergio Bordoni (Tornquist),
entre muchos otros.
Lectura rosquera: el peronismo gobierna la mayor cantidad de municipios, pero también es el que más poder territorial pone en juego. Donde no haya sucesor fuerte, el distrito queda abierto y la lapicera deja de ser automática.
La UCR: orden sin blindaje
La Unión Cívica Radical tiene 17 intendentes alcanzados por el límite. La lista incluye:
Miguel Lunghi (Tandil),
Matías Rapallini (Maipú),
Esteban Reino (Balcarce),
José Luis Salomón (Saladillo),
Maximiliano Suescún (Rauch),
Miguel Gargaglione (San Cayetano),
Franco Flexas (General Viamonte),
Javier Andrés (Adolfo Alsina),
Ramón Capra (General Alvear),
Salvador Serenal (Lincoln),
Osvaldo Di Nápoli (General Belgrano),
Martín Randazzo (General La Madrid),
Emilio Cordonnier (Ayacucho),
Érica Revilla (General Arenales),
Arnaldo Harispe (Lezama),
Carlos Santoro (General Madariaga),
Jorge Castro (Monte).
Lectura rosquera: la UCR tiene método y estructura, pero muchos de estos distritos son altamente negociables. Sin alianzas, el radicalismo puede retener; sin acuerdos, puede perder rápido.
La Libertad Avanza: el beneficiario indirecto
LLA tiene pocos intendentes propios alcanzados por la ley, pero aparece como principal receptor del vacío. En la lista figuran:
Diego Valenzuela (Tres de Febrero),
Guillermo Montenegro (General Pueyrredón),
Francisco Ratto (San Antonio de Areco),
Lisandro Matzkin (Coronel Pringles),
Jorge Etcheverry (Lobos).
Lectura rosquera: LLA no llega a 2027 defendiendo territorios, llega a conquistar. Cada intendente impedido es una oportunidad para entrar con marca nacional y candidatos nuevos o reciclados.
El PRO: menos nombres, más problema
El PRO tiene solo tres intendentes alcanzados directamente:
Javier Martínez (Pergamino),
Pablo Petrecca (Junín),
Sebastián Abella (Campana).
Lectura real: el problema del PRO no es la ley, es el vaciamiento político. Menos intendentes, menos estructura, más dependencia de acuerdos con LLA o armados mixtos.
Vecinalismos: liderazgos que no se heredan
Entre los vecinalistas alcanzados aparecen:
Arturo Rojas (Necochea),
Carlos José Bevilacqua (Villarino),
Jaime Méndez (San Miguel),
Guillermo Britos (Chivilcoy).
Lectura rosquera: sin el intendente-cara, el vecinalismo se diluye. Estos municipios quedan totalmente disponiblespara alianzas o absorciones.
2027 no será una elección de continuidad.
Será una elección de sucesiones forzadas.
El poder municipal no se jubila: se disputa.
Y en esa disputa, gana el que tenga sucesor, orden interno y capacidad de negociar.
La ley no saca intendentes.
Los deja sin futuro político… y abre el juego.
Fuente: LETRA P