
A destiempo y con poco tacto saliĂł el gobierno a defender lo que siempre criticĂł: EL DIBUJO.
El que garpĂł en esta ocasiĂłn fue Marco Lavagna, ahora ex director del Instituto Nacional de EstadĂsticas y Censos. Propios y extraños, ortodoxos y heterodoxos, buenos y malos, se unieron para decir que la salida de Lavagna era un error. Y que mucho mĂĄs grave es âmaquillarâ los nĂșmeros de inflaciĂłn.
Pero el gobierno parece indemne a todo. En respuesta saliĂł Adorni a criticar a empresarios y asegurar que âsi vendes cassettes te va a ir malâ o que los empresarios âquieren ganar guita vendiendo televisores blanco y negroâ. Consulta al pie: entre esos empresarios ninguneados, ÂżcuĂĄntos fiscalizaron y votaron una y otra vez por el modelo libertario? CaracolesâŠ
DespuĂ©s apareciĂł Toto. Si, el ministro de EconomĂa. âNunca comprĂ© ropa en Argentina porque es un robo, los que viajamos compramos afueraâ, dijo Luis Caputo. ÂĄChe, master! Âży que hacemos los que no tenemos tu enorme FORTUNA de viajar?
Pero para tapar todas estas confusiones, idas y vueltas, embrollos y enchastres, apareciĂł Milei para firmar un Decreto y mandar el sable del general JosĂ© de San MartĂn del Museo HistĂłrico Nacional a la sede principal y cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo. Lo que provocĂł de inmediato la renuncia de la directora del museo, MarĂa InĂ©s RodrĂguez Aguilar.
ÂĄÂĄAy si los viera Moreno!! No Mariano, Guillermo, Guillermo Moreno.
SP.