
Ayer el flamante jefe de gabinete del Gobierno naciónal, Manuel Adorni, afirmó que la importación no genera desempleo y que con esa premisa económica no se pierden puestos de trabajo.
En los últimos días varios acontecimientos apuntan a una sola dirección, la reforma laboral. Cuáles fueron los mismos: la renuncia de lavagna, la renuncia del secretario de transporte, la afirmación de la que hablamos en la presente nota.
Hay un hilo conductor, producir un relato que fácilmente se puede desentrañar. El ejemplo de los pantalones de jeans es muy claro, sale 100 dólares acá, se importa por 25, donde se pierden los puestos de trabajo? Fue la pregunta y la respuesta del jefe de gabinete.
Todos los que vivimos en este hermoso país, sabemos que la cultura de la especulación es moneda corriente. Por ende, se pierden o no se pierden puestos de trabajo, la respuesta es sí. Muy simple, en el proceso productivo hay costos, y la mano de obra (trabajadores) es un costo más que paga el empresario, sino se fabrica más jeans en el mercado interno, es un costo menos que se paga, por consecuencia, quien emplea esa mano de obra?
Otra cuestión adicional, sino hay empleos disponibles, hay consumo? Hay mercado para producir bienes y servicios en el libre juego de la oferta y demanda?
El relato que construye el gobierno sobre la base conceptual de la “batalla cultural” pone de manifiesto la reforma laboral, que está intrínsecamente ligado al modelo económico de libre mercado – libre importación. Es una combinación perfecta y una obra maestra de la ingeniería política.
Lilita Carrio hace ya un tiempo dijo: “Milei es un populismo de derecha”. El desempleo, la reforma laboral, el indec, todo huele a esta afirmación, el tiempo dirá.
Marco Trick
Pero hay que estar tranquilos. Saben mucho de economía y además, hay que darles tiempo para que esto salga bien…
No hay producción, no hay demanda, no hay consumo, no hay oferta: no hay economía.
Nos vemos.