
Según el INDEC, noviembre 2025 dio 2,5% mensual. No es poco, pero es otro clima: ya no se discute solo “inflación”, sino salario real y cuánto dura la paz.

El segundo número es el que define el humor social: la inflación interanual fue 31,4%. Ahí aparece la rosca fina: con tasas más bajas, el foco se corre a tarifas, servicios y precios regulados, y a quién se le atribuye el mérito o el costo.

Con ese marco, el debate se enchufa a la política dura: el nuevo esquema de bandas que ajusta automáticamente desde 2/1/2026 mete tensión sobre dólar y reservas; mientras, la discusión fiscal (reforma laboral y su impacto en provincias) reabre la pelea por recursos.
Para que se entienda el “peso del porcentaje”: abajo del 2,5% hay un índice que sigue subiendo todos los meses. Es la diferencia entre “baja la fiebre” y “se cura la enfermedad”.

Cuando el número baja, la discusión no termina: se vuelve más política.