Diego Santilli: el sobreviviente profesional

Siempre cerca del gol y del poder, Santilli construyó una carrera de adaptación perfecta: ni rompe, ni se entrega. La pregunta para 2026 es si seguirá siendo “Pichichi”
 o si por fin se anima a conducir.

Santilli es el dirigente que siempre estå. Cambian los liderazgos, se rompen alianzas, se reconfiguran espacios, pero él permanece. No es casualidad: entiende el sistema mejor que muchos.

Formado en el peronismo junto a Miguel Ángel Toma, no sin antes dar un vuelo razante por las filas del menemismo más rancio de Mera Figueroa ( hijo)
. Se presenta en sociedad allá por los 2000 como macrismo original, supo adaptarse sin confrontar. Nunca rompió del todo, pero tampoco se subordinó completamente. Hoy juega a la distancia justa: cerca del poder, lejos del desgaste.

El apodo de “Pichichi” resume su rol: siempre cerca del gol, pocas veces figura excluyente. El interrogante es si alguna vez decidirá cambiar ese papel y asumir el costo de conducir. ( siempre le gusta jugar solo, por eso no arma equipos, al igual que el ex motonauta)

La Argentina 2026 necesitarå menos acompañantes y mås conductores. Santilli tiene experiencia, estructura y resistencia. Lo que falta saber es si tiene decisión.

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